En sus brazos seré inmensamente feliz. Voy a ser papá… Voy a ser papá… ¡Mierda, voy a ser padre! Despierto en la consulta de Val, después de que mi hermosa mafiosa me dio la tremenda noticia de que vamos a ser padres. Todos me miran espectantes e incluso mi preciosa, a través de la pantalla me mira preocupada y yo, aún no salgo de el tremendo shock que me produjo la noticia. —Definitivamente tendremos que hacer algo con ustedes, no puede ser posible que cada vez que alguno sabe que su mujer está embaraza se desmaya— dice Val, pasándome una mota de algodón con alcohol por la nariz, sin darse cuenta que ya he despertado. — ¡Val, para!— grito y ella salta del susto que le dí. — ¡Tonto, me asustaste!—me pega en el hombro y revira los ojos, creo que ya le hace falta... su marido. —Auch,

