Damon Necesitaba estar cerca de mi predestinada, pero en estas semanas había intentado controlar mis impulsos, a duras penas lo había conseguido. Pero sabía que no sería suficiente, aun así no me acostaría con otra mujer, mi mente tenia tatuado el rostro de Jessa, no podía dejar de pensar en ella aun cuando tenía a una hermosa demoniza a mi lado. Eso me ayudo a controlarme, pero sabía que era cuestión de tiempo para que dejara que mis impulsos me controlaran, no podía evitarlo. Pero quería aprovechar la oportunidad que me habían dado Aike y Axel, me dijeron que habían preparado una noche especial para que pudiéramos pasar con Jessa. Y tenía que asegurarme de que fuera bueno para ella. Sabía cómo lograr que se sienta cómoda y contenta con esta noche, para ello tuve que pedirle un permi

