Jessa Estaba en la cama intentando conciliar el sueño algo que ahora parecía imposible por las contracciones, me movía en la cama tratando de encontrar una posición más cómoda. Las contracciones eran más contantes, podían ser falsas por lo que no había porque alarmarse. Pero cabía la posibilidad de que entrara en trabajo de parto, era imposible saberlo con certeza sobre todo porque no podía involucrar a un médico. Todavía no sabía cómo haría para dar a luz, temía que al final mi cuerpo no pudiera soportarlo. Pero estaba determinada a tener a mi hijo, sin importar las consecuencias, lo único que me importaba era asegurarme que mi hijo estaría bien. Si no estaba a su lado, entonces confiaría en sus padres para protegerlo. Aunque en cierta manera me daba un poco de pesar saber que pronto

