Damon Dos días de viaje sin parar me tenían agotado, no habíamos parado de caminar ya que no queríamos llegar retrasados a la reunión, sin embargo esta vez como no faltaba mucho Arthur estuvo de acuerdo en que acampáramos esta noche. Nunca imagine que ser guardaespaldas fuera un trabajo tan complicado, pasar por el paraíso oscuro no solo fue la travesía más difícil si no lo que le siguió después, y en cada momento del viaje tenía que priorizar a Arthur de tal manera que saliera sin un rasguño. Por lo menos después de dejar su miedo por las criaturas que, albergaban el bosque del paraíso oscuro, me pudo hacer la tarea mucho más sencilla. Arthur no era débil podía decir que tenía un poder muy grande y sabia como usarlo, pero su ego no era algo que le sirviera en batalla, pero parece no en

