Aike No rechazaría la oportunidad de poder salir con mi predestinada, sin embargo no pude evitar hacer una mueca cuando note que aparte de Damon, estaba cargando a su gato tranquilamente. Joder, como odiaba si quiera verlo, era el único animal que le había permitido tocarme sin sufrir las consecuencias. Ni siquiera a las bestias del paraíso oscuro les permití hacerlo, tal vez mi razón de odiar a ese gato es porque en el pasado descubrí mi aberración por los animales, principalmente los que hay en el inframundo que no se asemejan en absoluto con los que hay en la tierra de los mortales, sin embargo no puedo dejar de molestarme con solo verlo. Pero ya que Jessa lo quiere tanto, supongo que tendré que aprender a tolerarlo, porque nada arruinaría mi oportunidad de tener de nuevo a mi predes

