Devon se quedó allí unos minutos más sin moverse. Aún no se había restablecido del todo y deshacerse de ella no era lo que quería. Si hubiera sido cualquier otra chica en el pasado, ya estaría medio vestida y dirigiéndose a la puerta, pero no quería que Envy se fuera. Observó las estrellas de neón que se movían por la habitación y después volvió a mirar a la marca que le había dejado. Él sabía lo que significaba. No era humano y sus instintos animales habían elegido a su compañera marcándola. Fuera consciente de ello o no… ella ahora le pertenecía. Suspirando, tiró de la colcha de la cama sobre ellos y la abrazó con suavidad mientras se despejaba la mente y se unía a su pareja para dormir. ***** Trevor se despertó con un gruñido y se frotó la coronilla. Se sentía como si hubiera estado

