Vicenzo. Nunca en la vida me había sentido de la manera en la cual me encontraba ahora y no sé trataba únicamente gracias al sexo que había tenido con Joanne sino más bien a la cantidad de emociones que teníamos con nosotros. Tenía que decirle en algún momento la verdad, que la conocía desde hace mucho, pero no dejaba de pensar en que me terminaría odiando y entonces si iba a decidir en regresar a Brooklyn. Me encontraba mirando el techo sobre mí, mi pecho no dejaba de subir y bajar con una velocidad sorprendente inclusive podía decir que nunca había tenido tantas horas para dedicarle al sexo como lo acababa de hacer, llevé una de mis manos a mi cabello y lo peine hacia atrás, pero estaba tan desordenado que ni siquiera tomaba otra forma, miré en dirección a Joanne quien se encontraba ac

