Metieron a Demetrio a quirófano para extraer la bala que había perforado su pulmón y se estaba agravando. —Tiene que salir la señora, y dejar al paciente en nuestras manos. —Pero… —No puede estar aquí, lo siento, señora —exclamó la enfermera. Eva estaba nerviosa en la sala del hospital, caminando de un lado a otro. —¿Cómo está mi hijo? —preguntó Massimo agitado entrando al hospital. —Massimo, esa tipa le disparó —Eva se abalanzó en los brazos de su suegro y reventó en llanto con desconsuelo. Mass subió la mirada a Eva. —Lo sé —exclamó y la cara de Anderson fue de miedo a asombro en cuestión de segundos. —¿Qué sabes? —preguntó desconcertada. —Mónica era la hermana de Santino —Eva se quedó estática. —¿Cómo así? Conocí a Santino desde hace mucho y nunca le conocí una hermana —expl

