Capítulo 91. Una semana hecha de cielo y piel Afuera Javier abría la puerta del auto para que los recién casados ingresaran. Camille apoyó la cabeza sobre el hombro de su esposo mientras avanzaban rumbo al aeropuerto privado. -- ¿A dónde vamos? – le preguntó ella, aunque sabía que él se negaría a decirlo. Como siempre, sería una sorpresa para ella. -- A donde el cielo sea tan azul como tú – le respondió él. -- Ella rio – -- Ese no es un destino, amor – -- Para mí sí – -- Dime en seri, a donde me vas a llevar – él acercó los labios a su oído, despacio. -- Te voy a llevar al paraíso cariño, rumbo a la felicidad – ella sintió un escalofrío hermoso. -- Contigo… cualquier lugar es un paraíso – susurró. Mark la miró un segundo, como si quisiera guardarse ese instante para siempre. --

