Capítulo 94. El regreso y la ciudad que los espera. Mark volvió a lanzarse al agua y Camille lo besó riéndose entre sus labios. -- Así me gusta mi amor... así me gusta – La quinta noche los niños se quedaron profundamente dormidos por el cansancio. Mariano y Adrien estaban jugando ajedrez en el salón de juegos del Resort, custodiados por Hugo. El hotel ya había abierto sus puertas a los clientes habituales. Mark se dio cuenta de que sus hijos necesitaban rodearse de otros niños, por eso decidió que sería bueno comenzar a recibir reservas y Camille como dueña absoluta lo acepto. Miriam también descansaba en su habitación. La luna estaba perfecta, iluminando el cielo en plenitud. Mark cerró la puerta del cuarto con llave, Camille lo observó, lentamente. -- ¿Sabes qué día es hoy? –

