Capítulo 104. La caída de los Montes. Parte I Se besaron despacio, con ese fuego desbordado, con esa urgencia que siempre los había caracterizado. Un beso que sellaba algo más profundo además de la pasión y el amor que se profesaban. -- ¡Mi amor...! – -- ¿Mmm? – -- Estos cinco minutos han sido los más largos de nuestra vida – susurró Camille mientras volvían a llenar la tina con agua caliente por quinta vez. Él sonrío mientras su cabeza desaparecía debajo de la espuma. Los gemidos de Cami se ahogaron cuando fue jalada debajo del agua... sus cuerpos estaban tan arrugados cuando por fin volvieron a la cama. Esa noche realmente durmieron poco... no solo por la pasión, o por la ansiedad, sino por esa vigilia silenciosa que antecede a las grandes caídas. Camille se levantó completamente r

