Capítulo 99. Los planes se adelantaron... la caída será inminente. Camille sintió que el aire se comprimía. No por miedo, tampoco por sorpresa. Sino porque esa mujer no debía estar ahí. No así. No tan cerca. No tan visible, al menos no en ese momento. Francisco dio un paso atrás. Un paso torpe. Un paso que lo delató. -- No... – susurró, apenas audible. Y ese susurro fue más potente que un grito. Tan desgarrador que salió del alma. Valentina sonrió un poco más, casi cayo en su dolor, e inclinó la cabeza, una sola vez. -- Hola, Francisco – murmuró con una claridad hiriente. -- Tu... tu no estas muerta – Y entonces ocurrió algo inesperado... una antigua empleada de la empresa Montes, que había salido a almorzar y que volvía se detuvo al ver lo que ocurría, no se había percatado del

