Claire se quedó mirando a su amiga con cara de preocupación— Sue yo entiendo que estés preocupada por mi, pero no estoy inválida todavía. — Está bien mujer terca— dijo su amiga— voy entonces a llamar a uno de tus hijos para que te atiendan. —¡ No, no, no Susan! A ellos menos, no quiero preocuparlos— dijo Claire suplicante. — Bueno te cuento que ya ellos saben— dijo Susan como pidiendo disculpas— pero yo les dije que no se preocupen que yo te cuido bien y que no era grave lo tuyo. —¡Susan! ¿Por qué hiciste eso?— dijo Claire— ellos seguramente vendrán, los conozco muy bien, que broma con esto que me pasó. Susan le dijo que ella lo había manejado bien y ellos estarían pendiente por teléfono, que ya la habían llamado varias veces y ella los había calmado. Más tarde después que Claire que

