Estoy hincada, llorando como desconsolada por el terrible estrés, cuando noto que alguien me observa a través de la baranda. Me pongo de pie, doy media vuelta y me limpio la cara. Parezco un jodido tomate. ¡Genial! Doy media vuelta y lo encaro. -Zoe no está. -Lo sé...-mi corazón dan un brinco al escuchar su voz, saca un libro y noto que es el de Hush Hush. -vine a devolver esto. -¿Ya lo terminaste? -Sí. -Vaya. -le tomo tres días terminar un libro mientras que a mí me lleva una semana poder terminarlo y sacar notas de uno. -ya bajo. -Voy a subir por aquí. -señala una escalera que está pegada al muro. -¿Estás loco? -Sólo será un momento. -lo observo atentamente hasta que ya está en el balcón, lleva unas botas negras y su chaqueta, el pelo alborotado y una camisa blanca que

