33

498 Palabras

33 Sadam estaba ocupado con una computadora portátil, afectada por varios problemas, uno de los cuales –y no el menos grave– era un virus que lo había borrado todo. Había conseguido cargarlo, pero aún no encenderlo. Un skater estaba intentando ayudarlo. Había llevado un par de CD pirateados con los programas que instalar y estaba probando a hurgar en el aparato. De vez en cuando, los skaters pasaban a saludar al turco y a fumar con él. Tenían una pista justo fuera del muro del Oeste, donde hacían sus acrobacias. Eran tres o cuatro, aún menores de edad, con pelo largo, coderas, rodillera y skateboard y con calaveras y sables dibujados con spray. A Iac no le gustaban demasiado, le parecía que había una distancia insalvable entre aquellos coetáneos y él, no tanto ideológica cuanto relacionad

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR