— ¿Te gusta esto mi Tabbee? Su voz ronca chocando contra los risos de su nuca la hizo estremecer, entonces comenzó a sentir como la despojaba de su ropa con lentitud casi como si saboreara el momento, cada roce de sus manos la estaba encendiendo cada vez más y cuando se encontró desnuda se sonrojó ferozmente. Hacía tanto desde que hubiera estado con un hombre… — ¿Piensas violarme? —Preguntó con altanería. Pero Chris supo que al final su voz había temblado demostrándole el miedo que la carcomía, no quería que tuviera miedo de él por el contrario, deseaba hacer sentir a Tabbitha todo aquel torrente de emociones que ella le causaba. La necesitaba y ella lo necesitaría a él, iba a demostrárselo. —Si lo disfrutas no será violación y te juro que te haré disfrutar. Sin más se lanzó a por s

