Capitulo 50

1576 Palabras

Adriana Esperar a Theo en la empresa se me hizo eterno. Sabía que todo estaba bajo control, que Theo no me mentía cuando decía que iba a protegerme y que el plan, aunque incómodo, era necesario. Aun así, la angustia se me instaló en el pecho como un latido constante, no era miedo exactamente… era la sensación de estar caminando sobre un terreno inestable. Cuando por fin lo vi entrar a mi oficina, mi cuerpo se relajó antes de que mi mente pudiera hacerlo. Theo se acercó a mí, sin importar quién pudiera verlo, y pasó una mano por mi cintura con naturalidad, como si ese simple gesto fuera su forma de decir estoy aquí. —¿Estás bien? —preguntó en voz baja y yo asentí. —Ahora sí. — respondí dándole un beso En el camino a casa me contó lo ocurrido con Isabella en el estacionamiento de su

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR