Capitulo 37

1568 Palabras

Theo Entré al jardín con una sonrisa que intentaba ser tranquila, pero sentía el cuerpo en guardia. Hacía años que no caminaba por este lugar como antes, con la familiaridad de quien se sabe aceptado sin condiciones. El olor a carbón encendido y carne asándose me golpeó de lleno con la nostalgia de lo que alguna vez tuve en este lugar. Porque la verdad era que esta familia me había aceptado hace años sin dudarlo y yo les había fallado, así que no esperaba que después de todo, me recibieran con los brazos abiertos. —Mira nada más quién decidió aparecer —dijo Santiago apenas me vio— Él chico pródigo — Las risas no tardaron en aparecer. Mikhail fue el primero en acercarse y darme un abrazo fuerte, de esos que no preguntan nada, pero lo dicen todo. —Ya era hora —murmuró— Pensé que te

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR