casualidades

4615 Palabras
Casualidades Todos lo de la sección “B” se encontraban en la cancha presentando una prueba de educación física junto al docente de la misma materia. Este era un hombre bronceado de músculos notablemente ejercitados. Era una altura impresionante. De un metro con ochenta, se encontraba frente a la cancha con una gorra para protegerse algo irónico porque él estaba evaluándolos en plena sombra bajo el techo de un quiosco que tenía un filtro de agua. —troten, troten troten, no se detengan—los animaba con voz firme— esta evaluación vale el treinta por ciento de la nota— mantenía la vista en la cancha y el cronometro. La prueba consistía en trotar treinta minutos a un ritmo moderado junto a unos seis minutos de caminata que se repartían equitativamente entre los treinta minutos de evaluación. El tiempo estaba entre soleado y nublado. El clima se le ponía en contra porque cuando el sol salía de las nubes daba justamente más hacia el lado de la cancha que para otra parte teniendo en cuenta que son las once y cuarenta de la mañana poco para las doce de la tarde. Todos los alumnos en esa cancha estaban corriendo exhaustos. menos dos personas y dos atletas. Se les notaba en su cara que para ellos eso era una nota fácil de ganar. —Ya no aguanto más profesor Gustavo —hablaba Sophia corriendo junto a sus compañeros con sus características trenzas que se movían con el movimiento. —¿cuánto falta? ¿ya podemos descansar? —azareo con preguntas. El Profesor que respondía por el nombre Gustavo soltó una carcajada de ironía —¿descansar? no me haga reír Hernández, esta evaluación es ininterrumpida. no pueden pararse, cuando suene el p**o van a caminar sin pararse. cuando lo vuelva sonar correrán de nuevo. —dijo tangente y preciso en su evaluación —siga con lo suyo señorita— Sophia respiro profundo para coger fuerzas y continuar—está bien profesor—acepto no muy gustosa esforzándose en mantener el ritmo correcto del trote. —no te canses tan rápido Sophia, esto recién comienza —se le puso al lado la de pelo corto que ese día llevaba una bandana en la frente para evitar que el sudor cayera en sus ojos. —sí, Kaori ya te veré jadeando antes de que terminen cuarenta y cinco minutos—corría a la par de ellas Jackson con tono desafiante. —no—contradijo Kaori— serás tú el que este jadeando, quién dure más tiempo en la cancha sin cansarse será el mejor ¿te parece? — —me gusta tu idea, trato hecho —chocaron los cincos y siguieron corriendo. —Reyes— le grito el docente a la chica de pelo ondulado que se esforzaba en trotar —¡no le quite la pintura a la cancha! Hágame el favor y corra como se debe —el profesor ve con perplejidad y algo de humor a la chica de pelo ondulado que corría arrastrando los pies de todo el pavimento de la cancha. —claro que no, no lo hacía —negó enderezando la espalda, pero aun arrastrando los pies un poco —enserio. No lo hago—se defiende inútilmente. —tiene dos puntos menos Reyes— le dijo anotando en su carpeta los dos puntos menos, escucho un bufido de parte de esta—yo fuera usted y mejoro. Puedo seguir bajándole nota reyes—sonó el p**o para que todos aceleren el paso. La chica abrió los ojos y la boca formando un perfecto circulo demostrando asombro, ese profesor era demasiado estricto con ella. Si apenas puede con el trote como va a poder mantener el ritmo corriendo —¡Nooo! ¡Más rápido no! ¡Odio educación física y todo lo que termine en física! —exclamo haciendo un esfuerzo por correr y para no quedarse atrás. Pero aun siendo la última del grupo. — Estoy cansado— formulo el chico de pelo rojo. Faltaban cinco minutos para que termine la prueba, pero el profesor no había bajado la velocidad desde hace cinco minutos atrás desde que le llamo la atención a Natalia. Miro su zapato. Tenía las trenzas desamarradas y ya se la había pisado desde hace rato. No lo pensó mucho. Se agacho a amarrar la cuerda de sus zapatos disimuladamente. El profesor miro a su dirección y cruzo sus fuerte brazos —Miller, ¿por qué se detuvo? tiene un punto menos— —¡Que! pero si me estaba atando las trenzas — —No me interesa —contesto quitando la mirada de el aponiendo en otro personaje —no debía pararse tiene un punto menos — «al Diablo con ese profesor “pensaba mientras lo insultaba en su mente. solo esperaba pasar la materia. Ya tenía un mes desde que llego a esta escuela. No debía tener malas calificaciones. Aunque sea educación física. Sus padres siempre le han exigido que sus notas no bajen de dieciocho. —Profesor —le llamaba Andrés corriendo y con un tono de voz que denotaba cansancio —profesor, no tengo saliva—expreso. Tenía la garganta seca necesitaba agua para refrescarse. El profesor lo vio compasivo —¿no tiene? —pregunto. El chico asintió pensando que le daría permiso para buscar agua. —pues pida prestada, siga corriendo— dijo autoritario y con unas ganas de reírse. Otros compañeros se están riendo del comentario del comentario —falta poco para que termine. Paciencia— le dijo intentando calmar la situación. —¡No aguanto, tengo sed! — su tono de voz era una combinación entre irritabilidad y cansancio corría algo decaído sin prestar atención a los comentarios y las risas. lo más seguro es que en esa situación se fuera reído de sí mismo si no tuviera tanta sed. .. .. .. Ya han pasado cinco minutos desde hace cuarenta y cinco. El profesor sonó el p**o para dar finalizada la prueba—caminen—les aviso. Mucho suspiraron un poco. La prueba había terminado, Pero es peligroso que se detengan tan abruptamente, así que los pondría a caminar tres minutos antes de finalizar la prueba —caminen poco a poco respirando adecuadamente— les recordó. —Ya era hora — dijo la de trenzas al escuchar el p**o del Profesor. la de pelo ondulado aprovecho que iban bajando la rapidez del trote hasta encontrase todos caminando para alcanzar al grupo para acompañar a Sophia —que agotadora es esta prueba Sophia, me costó bastante seguir el paso— —Ni que lo digas, Natalia—apenas la ve a la cara se le quedo viendo los cachetes. Están de un tono rosado — Oye estas rojas — —¿de verdad? —se empezó a tocar la cara. Le dio una mirada a la cara de Sophia que también estaba igual o peor que ella —tú también estas rojas, debe ser por tanto ejercicio o el sol— suena el p**o— se acabó la prueba, descansen. — apenas dijo esas palabras todo el mundo se tumbó en suelo de la cancha a descansar. —fue difícil— se detuvo erick tratando de recuperar un poco su respiración. Ya pasaron los tres minutos así que pueden detenerse —aun con los minutos caminando siento mi corazón latir muy rápido— —Me pasa lo mismo erick. No soporto respirar así— dijo en el mismo estado la de trenzas. —Me conformo con un quince e incluso un catorce con tal de pasar la materia— respiraba recostada de la espalda del rubio Natalia ya que ambos se sentaron en la acera de la cancha. este se quitó de repente haciendo que la chica recostara su cuerpo en suelo de golpe — Auch. ¡Andrés! — El rubio con corte de cabello al estilo dapper se fue corriendo apenas recupero el aire a unos dos metros donde se encontraba un filtro de agua. Sin darse cuenta que la dejo caer. — estoy hidratado ¡qué alivio! —lleno el pote de agua en el filtro para caminar otra vez a la cancha. —¡Andrés, me dejaste caer al suelo! — —¿yo? ¿enserio? —la de pelo ondulado lo vio seria. Este soltó una pequeña risita —lo siento Natalia; no me di cuenta. Es que Tenía mucha sed. —se sentó otra vez a su lado—¡vaya! — todos voltearon a donde él pone sus ojos observando como dos personas omitieron los tres minutos de caminata y siguen trotando —todavía Jackson y Kaori están corriendo ¡increíble! — Estos dos estaban aún persistiendo en la prueba. El profesor se les acerco en determinado momento para decirles que parar, pero estos le dijeron que estarían diez minutos más. Este asintió dándole solamente diez minutos más. —Deja de correr Kaori— le aconsejo Jackson —vamos. No hemos parado ni en la caminata. Te hace falta, te vez cansada— —¡Que!, estas bromeando— trataba de respirar más uniforme— y mírate. Tu tampoco estas muy relajado que digamos— —¿yo? Claro que no. No es por mí— mintió. Pero se delataba solo porque cada vez que iba a hablar tomaba aire para hablar después de una breve pausa— es por ti, ¡tienes toda la cara de color rojo—la ve con burla. Parecía un tomate y los ojos se les ve más pequeño de lo que son cosa que le causo risa y un poco de ternura. Pero no se lo admitiría. Kaori se tocó la cara. La tenía un poco caliente. pero lo Negó con la cabeza; eso no tiene importancia ahora —cállate Jackson. yo no me he quejado en ningún momento. tú eres el llorón que quiere descansar, detente y así yo ganare esta apuesta — —No esperes eso— se negó determinado —no voy a detenerme Kaori— —pues a yo igual —respondió tajante. Y como si estuvieran desafiando alguien. En ese momento empezaron a caer unas gotas gruesas del cielo. Se ve que era una de esas nubes que solo pasan por el lugar y dejan caer sus gotas empapando el lugar. Todos fueron a refugiase a el edifico "c" donde los llamaba el profesor hacia un salón que es usado para esa materia en especial. —Jackson, Kaori—les llamaba la atención el profesor, Ambos lo voltearon a verlo. Este le hizo una señal para que entraran al salón luego de eso se giró sobre si volviendo al salón junto a los alumnos. El clima ya se había decido después de estar entre nublado y soleado haciendo presente sus gruesas gotas de lluvia —no puede ser— Kaori miro hacia el cielo antes azul ahora gris. Las gotas de esa nube eran gruesas. Ya os había empapado bastante y la cancha ya se encontraba muy mojada —¡que molesta nube! tendré que pararme Jackson —le dijo un poco frustrada. El de pelo recogido daba varios saltos victoriosos—eso significa que ¡gane, gane! —en ese momento resbalo y se cayó causando que dejara de correr. La de pelo corto se rio con ganas —eres un perdedor Jackson, ¡gane yo, gane yo! — empezó a celebrar alejándose de el a paso lento. Aún estaba cansada pero la caída del chico la hizo olvidar un poco su cansancio. —Eso no se vale— se levantó arrugando las cejas en desacuerdo. Iba detrás de la chica que iba a refugiarse al salón donde estaban todos ubicándose en sus respectivos asientos. —Reúnanse que voy a decir las notas — todo el mundo se agrupo alrededor del profesor Gustavo— Erick Miller, tiene diecinueve—. —Que bien —se mostró alegre pero insatisfecho aun por el punto que le quito. —Sophia Hernández— la susodicha vio a la dirección de el que se encontraba en su escritorio— tiene dieciocho. — Esta se relajó un poco en su asiento, valió la pena el esfuerzo. —Andrés Marcano , tiene un dieciocho —el mencionado choco los puños con erick. —Natalia reyes, tiene diecisiete— —¿enserio? —levanto la cabeza del pupitre viéndolo, este asintió. Natalia sonrió anchamente, sinceramente pensó que era mucha nota para ella «a pesar de lo difícil que fue. Tuve una buena nota» pensó muy feliz. —Y por último y no menos importante— todos vieron al pequeño grupo de cinco jóvenes junto a Jackson y a Kaori que se encontraban mojados —los que tuvieron la nota más alta fueron miguel extrudes, juan Pérez, Ricardo montes, Jackson Gómez y Kaori Yamamoto que tuvieron veinte— el pequeño grupo de cinco incluidos los mojados daban pequeños saltos y algunos soltaban una lánguida sonrisa de autosuficiencia. Todos fueron hacer sus quehaceres después que paro la lluvia, Jackson y Kaori fueron al entrenamiento de futbol, Erick fue a conocer el equipo de basquetbol, Andrés le tocaba estar una hora con los del grupo radiofusión. Mientras Sophia y Natalia fueron a dar un paseo por todo el sitio, Natalia no había podido conocer a profundidad el edificio "c" y teniendo en cuanta la semana que estuvo de reposo quería conocer más el lugar. En los pasillos. Tiene más de media hora desde que la lluvia acabo. Pero aun dentro del instituto se siente el ambiente medianamente frio, la luz un poco opacada junto al característico olor a césped y tierra. Ambas pasaron por varias partes del edificio c que eran desconocidas para la de pelo ondulado. Primero por la biblioteca que eran de unos diez metros de largo y ocho metros de ancho. Había varias mesas en las que los estudiantes no usaban libro, eran remplazadas por computadoras. Raramente todo estaba en silencio. Que hace que se cumpla la encargada de la biblioteca; una señora mayor de unos sesenta años aproximadamente. Pasaron por el salón de artes. Había varios lienzos y potes de pinturas por todo el lugar. Al parecer se preparan para un concurso de pinturas. se quedamos observado un poco lo que dibujaban, eran verdaderas obras de arte. Dejamos que siguieran con los suyo para seguir recorriendo los salones. —Sophia, mira en ese salón — la de pelo ondulado la jala de vuelta hacia un salón que llamo su atención. habían pasado varias veces por allí y siente una música suave sonar cada vez que pasa. La curiosidad la tenía mareada desde hace rato —¿vemos que es? — La de trenzas asintió con la cabeza viéndola. Ambas se asomaron por la pequeña ventana de vidrio que tenía ese salón. Estaba ausente de silla. Tiene un gran espejo junto a varias barandas que se extendían por todo el salón. varias jóvenes vestían un vestuario muy diferente a la ropa normal. Casi como un uniforme. —¡son animadoras! —exclamo Sophia gratamente anonada —¡yo que pensaba que este equipo lo habían suspendido!— —¡son geniales! Esas chicas tienen que estar partidas para poder hacer eso—dijo viendo como una chica se partía en el suelo. Ambas chicas hicieron una mueca de dolor. —tienen unos vestidos súper lindos —se pegaron más a la puerta. La de trenzas le encantaba el vestuario. Era muy diferente al que usaron el año pasado. Alejo la mente de ellas. Vio a Natalia seria— Natalia. ¿sientes que algo se mueve? — La de pelo ondulado la vio igualmente intrigada —pero... ¿qué pasa? — la puerta se abrió de repente y las dos chicas cayeron al piso, vieron hacia arriba y vieron a dos chicas sonriendo satisfechas, pero cambiaron la expresión de sus miradas imperceptible que solo se daría cuenta una persona que este observando la situación fijamente. ambas se quejaron del golpe aun en el suelo — ¿por qué hicieron eso? —Natalia les pregunto con una voz suave acompañada de una expresión adolorida mirando hacia arriba. —lo sentimos —la ayuda a levantarse la chica de pelo hasta la cintura y puntas rosadas mientras la chica de cabello por los hombros ayudaba a Sophia; ella rechazo la mano de esta disimuladamente, la de puntas rosada se ríe disimuladamente viendo la escena para ora vez enfocarse en la chica de pelo ondulado —de verdad lo sentimos. no sabíamos que estaban allí — Natalia acepto su mano con una sonrisa —descuida, Seguro no lo hicieron a propósito— acepto la disculpa tranquila «aunque. Eso explica que no nos hayan visto por la ventana» pensó un poco confundida y con lógica. Pero no daría conocer sus pensamientos. Siempre había que dejar la duda al aire. —evitando todo esto—cambio de tema como si nada la de pelo marrón corto — ¿que estaban haciendo allí? —interrogo. —Nada en especial—le contesto amable Natalia. —¿así? ¿qué hacían recostadas de la puerta? —pregunto la de puntas rosadas — no creo que se hayan quedado pegadas a la puerta —dijo con un poco de sarcasmo que supo disfrazar muy bien con una sonrisa. —Franchesca. Que divertida eres—se rio un poco la de pelo marrón corto por los hombros. La miro un poco olvidadiza—disculpa. te recuerdo a ti—señalo a la de pelo rosado —pero no sé cómo te llamas tú... ¿tu nombre por favor? —le pregunto apenada encogiéndose de hombros. —¿esto es enserio? —la ve subiendo una ceja incrédula. Natalia sintió, realmente siempre se le complicaba recordar su nombre—lo siento. No me acuerdo ¿cómo te llamas? — le ofreció una sonrisa amable. La de cabello por los hombros rodo los ojos con exasperación que esta vez no pudo disimular, desde que la vio sabía que la chica vive en otra parte o quizás sea una campesina. primera vez que alguien no sabía su nombre en esta secundaria —Shannon. Me llamo Shannon— se volteó a ver a la de trenzas con una sonrisa incrédula—ella debe ser una chica muy distraída Sophia. Y eso que hemos coincidido en varias clases— —¿si? ¿Enserio? —vio a Sophia dubitativa, realmente solo recuerda haberla visto una vez. —Ella no asistió esa semana al instituto— le contesto más por amabilidad que por otra cosa la de trenzas. Si fuera por ella ni la hora les daría a esas dos hipócritas —Natalia estuvo una semana guardando reposo. — —No me digas ¿tú eres la chica que se desmallo en los pasillos a la salida? —pregunto Franchesca sorprendída.se le acerco un poco —¿te encuentras bien? — —Claro. Gracias— sonrió alegre —menos mal que tuve a mis amigos cerca y no paso a mayores. Pude recuperarme muy rápido— —¿no recuerdas quien pudo hacerte eso? —le pregunto Shannon —cualquier cosa que recuerdes debes decirlo. Podría ayudar a que encuentren a esa persona— —Ojalá pudiera recordar. Pero espero que todo haya sido un accidente— —bueno…— la de trenzas Agarro a la chica por el brazo—solo estábamos viendo la rutina de las animadoras. Rachel está haciendo un buen trabajo— —Rachel no está aquí Sophia—le contesto la de puntas rosadas. —¿Cómo qué no? — arqueo ambas cejas. eso no lo esperaba —entonces ¿Quién es la capitana del equipo? — —¡nosotras! Estamos a cargo del equipo este año—dijo la de pelo marrón por los hombros con un tono de voz orgullosa —así que cualquier asunto que quiera saber comunícate con nosotras a partir de ahora— —¡ustedes son las capitanas! —Natalia las ve sorprendida, no se los esperaba. —si lo somos— afirmo la chica de puntas rosadas — Lástima que hayas dejado el equipo Sophia— exclamo con fingida tristeza— bueno. Quizás en la universidad puedas— —claro. Este año tengo pensado probar cosas nuevas— le dijo segura mientras las encaraba pasando la mano por su flequillo de lado —¿sabes? Aferrarse al pasado o no cambiar de ambiente es malo Franchesca— le dijo con una mira desprecinte —así como tú, que nunca dejas de aferrarte a algo que simplemente no es para ti— Esta la vio interrogante —¿Por qué lo dices? ¿hay algo que yo no sepa? —le devolvió la misma mirada intensa. no sabía a qué se estaba refiriendo. —No. Nada. Si tú no te has dado cuenta por ti misma. No lo entenderías, aunque el mismo te lo dijera— sonrió autosuficiente fingiendo desinterés. En ese momento llego el rubio de ojos azules con ambas manos en los bolsillos y ella lo ve a unos metros de ella en cuanto enfoca la mirada—¡Andrés! —le grita para que se les acerque. «Menos mal que llego. ¡Estás dos están que echan rayos por los ojos!» pensó Natalia perpleja mirándolas. —¡hola Andrés! — lo saluda emocionada la de puntas rozadas. —hola chicas—saludo en general ya enfrente del salón donde se encontraban —Natalia ¿tú no tenías clase de historia? —le recordó. La mencionada cambio su expresión de una de sorpresa a una de susto —¡cómo se me pude haber olvidado! yo me voy —se fue corriendo dejando una nube de polvo en el lugar. Andrés se rio de la chica —creo que Natalia no va a cambiar, Sophia, ¿tienes alguna materia horita? — le pregunto frente a ambas chicas. Que aún seguían fuera del salón. —No. Mi siguiente materia es dentro de una hora—respondió simple. —¿quieres ir a comer un helado a la cafetería? — le pregunto entusiasta—mi próxima materia es dentro de una hora también— —Está bien Andrés, vamos por esos helados — lo agarró del brazo —Adiós Franchesca. Shannon. nos vemos—ante la atenta mirada de ambas se fueron hacia la cafetería. Ya estando a una distancia le saco la legua ambas. Este año se cobraría todo lo que esas víboras le hicieron pasar el año pasado. Ya no era la misma chica ingenua. El rubio sintió la tensión en cuanto se fueron. y también la actitud de Sophia muy pocas veces ella lo agarraba tan familiar mente, claro él no la detendría. es más, sería un mentiroso si dice que no lo hizo sentir cálido. desde que se fueron de ese pasillo Sophia no había parado reírse bajo y de sonreír. —Sophia. desde que dejamos el pasillo no has parado de reír ¿Qué es tan gracioso? —pregunto curioso y sin darse cuenta también mostrando una sonrisa —me acorde de un chiste— mintió creíblemente. Eso basto para que el chico deje de preguntar y cambiaran de tema. En el entrenamiento. —oye pásala—grito un chico bajito de estatura. —allá va carite— tiro la pelota fuertemente. El chico de baja estatura que respondía al seudónimo de “carite” recibió el pase —la tengo. Jackson atrápala — pateo la pelota hacia donde estaba el chico pálido de Cabello n***o rapado a los lados resaltaba que tiene un moño recogido. Jackson ya tenía en mente hacia donde patearía la pelota —excelente—corrió con la pelota, pero alguien se la quitó inesperadamente —eres una ladrona Kaori. ¡tenía en mente una jugada! —exclamo. —debes ser más rápido lento— le saco la lengua Kaori corriendo con la pelota haciendo que la pelota entrara en la portería ausente de quien la proteja —¡Gooool señores! — gritaba contenta chocando los cincos con el chico que tenía cerca. —bien hecho Kaori— la elogio el chico de baja estatura. —gracias carite chocaron los cincos—¿practicamos en la portería? —el chico de baja estatura asintió. —vaya Jackson—se le acerca el chico de pecas que responde al sobrenombre de “salina” — esa chica te gano simplemente como si fueras un niño— se reía mientras le colocaba una mano en la espalda donde le daba fuetes palmadas. —cállate salina—se lo quitó de encima alejándose de él. fue al centro de la cancha y reunió a todo el equipo. Tres veces a la semana todo el equipo se reúne a mejorar sus habilidades. Apenas está empezando el año y no tendrán ningún encuentro programado todavía. No hasta quizás dos meses y no podían dejar que las vacaciones los saque de forma —ahora equipo— les habla desde el centro ya que él se encontraba en medio de ellos— ¡a practicar pases largos, háganlo con mucha fuerza! — —eso es fácil— Kaori se levantó agarrando una de las pelotas que eran para practicar— carite ponte allá para que puedas recibir el balón— El chico asintió agarrando la pelota. —listo Kaori, da tu mejor patada— se posiciono a tres metros de ella. —listo, allá va —grito la chica de pelo corto antes de empezar a correr hasta llegar al balón; rápidamente el balón salió volando directamente hacia una ventana del edificio más cercano —¡UPS! Creo que pate muy fuerte— soltó rascándose su cabello nerviosa. *cruchus crhus* sonido de una ventana rompiéndose. Todos los de los equipos vieron la ventana rota que no era nada más y nada menos que uno de los salones donde estaba la directora. inmediatamente al a la directora salir a su encuentro se azoraron nerviosos. Después de todos en su mayoría son del año primero y segundo; salían corriendo dejando a cuatro integrantes a dar la cara. —¡vuelvan aquí cobardes de pacotilla! — decía hecho una furia la de pelo corto. —no es para menos Kaori, yo saldría huyendo— dijo defendiéndolos carite ya que el también es de primer año. Jackson bufo cruzando los brazos —estuviéramos practicando tranquilamente. ¡si alguien fuera sido más precavida y no fuera roto la ventana! —se giró a mirar a la culpable— si no quedo claro, me refiero a ti Kaori-chan —forzó una cara linda en su nombre como burla. —¡hey! —se quejó viendo a los tres chicos que no se fueron y se quedaron con ella— no me echen toda la culpa— —¿y de quien más podría ser la culpa? —le llevo la contraía salina viéndola rencorosa. Esta lo vio desafiante —no me vengas con eso “sardina”— le insulto, pero aun pensaba en una excusa creíble para contar— además, yo no fui la única que estuvo. — —¡díganme ahora mismo! —les sorprendió la directora que ya estaba frente a ellos con el balón en la mano y una expresión que la hace ver temible, una verdadera bruja —Explíquenme. ¡quien de ustedes fue el responsable de romper la ventana ahora! — les alzo la voz estricta y un poco fuerte la directora de pelo n***o con algunas mechas grises acompañada del guardia de seguridad del lugar. —¡Yo no fui! —dijeron los cuatro por inepcia sin pensar ni siquiera lo que decían, todos querían librarse de esa situación. Pero ya no había nada que pueda resolverlo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR