BENJAMÍN Algo era seguro... Mia estaba maquinando todas las formas de muertes posibles para mí. —Mia —murmuro. Ella me mira de una forma tan fría, que me temo que está pensando lo peor de mí en este momento. Quiero hablar, pero no puedo, no encuentro las palabras adecuadas para decirle que esto no es lo que parece y que la única persona que me importa es... —Mia —Fernanda se coloca detrás de mí y posa una mano sobre mi hombro, como si de su territorio se tratara. Mia enarca una ceja durante varios segundos hasta que una sonrisa maliciosa sale de sus labios. Esta mierda no va a acabar bien. —Castel —pronuncia—. Veo que he interrumpido su valioso momento. —Debe haber una muy buena razón para haberlo hecho, así que no te preocupes —Fernanda se cruza de brazos—. ¿Qué necesitas? Mia la

