Alice estaba concentrada y se dio cuenta de que Bruno estaba casi completamente dentro de su culo. Le dijo de forma sensual: "Vale, grandulón. ¡Vamos a ello! ¡Oye, Lou, mira esta enorme polla en mi culo! ¡Me encanta! ¡Vamos, Bruno! ¡Fóllame el culo con todas tus fuerzas! ¡Apuesto a que te corres antes que yo!" Lou miró a Alice y a Bruno, pero en realidad estaba concentrado en el trasero curvilíneo de Kathy, inclinado sobre el respaldo del sofá. Ella le dirigió una mirada seductora y separó las piernas. ¡Necesito que me metas toda esa v***a en el coño! Nunca he tenido una tan larga, pero creo que puedo aguantar. ¡Vamos, Lou, fóllame! —suplicó Kathy. Lou quería complacerla y, como ya se había corrido una vez, planeaba seguir dándole duro a ese delicioso coño durante un buen rato. Al darse

