El gran salón del castillo resonaba con los gemidos de agonía de Zacarías mientras el Rey Kyllian, con su mirada fría como el hielo, observaba impasible la escena. Zacarías, m*****o del consejo vampírico y traidor a su r**a al participar en el secuestro de la Reina humana Gema, se retorcía en el suelo, sus ropas rasgadas y su piel marcada por las marcas de la tortura. Sin dudas no había esperado ser delatado tan rápido por sus propios compañeros secuaces. Kyllian, con paso firme, se acercó lentamente a Zacarías, cuyos ojos destellaban miedo y desesperación. "¿Dónde la tienes?" su voz resonó en la habitación, llena de una ferocidad apenas contenida. Zacarías, con la respiración entrecortada, levantó la mirada hacia el Rey. "No más...yo solo hice lo que me ordenaron, lo juro, no más....

