Pov Emma. —¡Claro que sí! —responde emocionada—. ¡Me encantaría! ¿Colo explicar lo que el brillo de sus ojos me provocaba? No podía evitar emocionarme y abalanzarme sobre ella para abrazarla, Bárbara estaba realmente feliz. Sus brazos de envolvieron en mí cuello mientras que los míos apretaron su cintura. Desearía poder quedarme en el hueco de su cuello por mucho más tiempo, pero también quiero besarla. —Te amo mí amor. Carajo, la amaba demasiado. Esto estaba sucediendo por fin. Su frente se apoyó sobre la mía y ambas sonreímos. Dejé un beso allí antes de retirarme, necesitaba tomarla de la mano por un momento. —¿Puedo contestarte algo? —murmura —Puedes... —sonrío. —Estaba por proponerte lo mismo ¿Sabes? —abrí mis labios con sorpresa—. Quería en re

