Ella coloca sus anteojos y sonrió, dando algunos pasos atrás para llevar mis manos hacia el botón el shorts de jean. Puedo notar su mirada a través del cristal oscuro, pero no quiero mirar hacía el frente, si alguien nos ve en esa situación sería tan obvio que no podríamos decir nada. Me agacho para quitar el pantalón y comenzó por la camiseta que tengo encima, haciendo en mismo proceso. Muerdo mí labio inferior y comienzo a caminar hacia la reposera que está a su lado. —¿Y? ¿Que tal? —pregunto con una media sonrisa mientras cierro los ojos. —Me has dejado con las ganas —responde de la misma manera y me río. —Chicas —ambas giramos hacia Louis, él viene con una gran bandeja de sandwiches. Jason también se sumó unos minutos más tarde y tuvimos que olvidar el hecho de hablarnos de esa ma

