- ¿Qué tipo de trato? -pregunté sin saber qué es lo que me podrían ofrecer pues que me querían a mí lo tenía bastante claro. - Su vida a cambio de su testimonio, cójalo o déjelo, pero es un buen trato -advirtió con tono serio el hombre que parecía saber de lo que estaba hablando. - ¿Me amenaza de muerte? -pregunté exaltado sin comprender muy bien por qué nunca había dicho eso. Mientras tanto me había salido de minúsculo refugio, y estaba dando vueltas en la oscuridad de un lado para otro con la respiración entrecortada. Estaba bastante nervioso porque sabía que el tiempo jugaba en mi contra, tarde o temprano me descubrían, quizás era el momento de rendirme, pero quería estar seguro de hacerlo en las mejores condiciones posibles. Ya habían pasado varios trenes por donde estaba, eso era

