Asa narrando: El sol entraba por la ventana como un invasor no invitado, iluminando la habitación con una luz que me parecía fría y distante. Desperté con una sensación de desorientación, el corazón todavía pesado como si un peso invisible estuviera presionando mi pecho. A mi alrededor, todo me parecía surrealista. Las paredes, antes acogedoras, ahora parecían cerrarse sobre mí, y la cama tenía un olor a desesperación y tristeza. Recordé lo que había sucedido. Había un eco en mi mente, un recuerdo incómodo que no me dejaba en paz. Las palabras que no quería escuchar seguían resonando: “Desafortunadamente, Luke no resistió.” Y el mundo, que antes giraba en torno a mi amor por Luke, ahora parecía una sombra, un recuerdo doloroso. Sentí la presencia de alguien antes de verlo. Vito estaba a

