Capítulo 14

1931 Palabras

MARTINA Sus últimas palabras me han dejado perpleja. Sigo perdida en un mar de pensamientos que por más que intentaba cerrar los ojos, daba vuelta y vuelta. En cambio, él estaba dormido pacíficamente, después de su beso sobre mi mejilla, la cual aún ardía en mi rostro. Este se quedó profundamente dormido mientras embozo una sonrisa tonta que me deja también mirando al techo de su habitación. ¿Celosa, yo?; claro que no estaba celosa, solo que me dio pena al ver como fingía algo que no era frente a esas mujeres que revolucionaban su vida. La verdad que este alemán, es un caso excepcional, jamás, antes había visto a un hombre de tan solo veintiocho años adorar tanto a su abuela que fue capaz de meter a una desconocida en su cama. Vale, ahora lo estaba molestando, porque no paraba de dar vu

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR