LARS ¿Qué me pasaba? ¿Me estaba volviendo loco? Había dejado el trabajo, cancelé todas las reuniones y puse rumbo a mi casa. Estaba perdiendo la razón por una mujer que nunca debí de dejar que entrar en mi vida por pena. Al llegar a casa, ellas estaban en el salón y se escuchaban risas provenientes de allí. Entendí que los primos de mi padre habían llegado. —Lars— Axel me saluda y yo recibí sus saludos amablemente. Miré a los lados buscando a Martina, pero esta no estaba. Saludé a mi otro primo, y pregunté por ella. —Está en su habitación. Asentí y fui en su busca, entendí que se refería a la mía. Al llegar me la encuentro sentada en el borde de la cama y con el móvil en la mano. Ella se asustó o se sorprendió al verme ahí, parado frente a ella. —Te dije que no te pusieras en cont

