Siento un cosquilleo en mi mejilla, me despierto un poco sobresaltada, mis ojos se van a la persona que me ha despertado, y al verlo mirarme con una sonrisa tensa supe que ya sabía que le diría. -Cielo yo… -No digas nada Piero- murmuro roncamente, me levanto de la silla y tallo mis ojos aun soñolientos- lo mejor será que nos vallemos a dormir. -Edy creo que deberíamos hablar- responde con terquedad. Me volteo y lo miro. -Hablar de QUE, de que me dejaste tirada en el restaurante sin despedirte sin decirme a dónde diablos irías, o de no contarme con quien hablabas por teléfono y sonreías tan graciosamente. Sabes que… puedes irte a la mierda. Silencio, un silencio lleno todo el lugar, sus ojos me escudriñaban sorprendidos y dolidos- es la primera vez que me hablas de esa m

