Me separo de él al escuchar la puerta del departamento abrirse, me volteo con una sonrisa al saber a la perfección de quien se trata. -¡Así que llego la desaparecida!- grito a todo pulmón. -Vete a la mierda Herrera…- responde Nani, ella se acerca a nosotros y tras de ella un sonriente Sandro saluda. -Espero que me agradezca por el regalo Edym… -Tu cállate imbécil aun me sigues debiendo- arqueo una ceja y niego. -No me digas… acaso apostaste- ella se encoje de hombros con una sonrisita inocentona, que ni sal juan bautista se la creería. -Buenos días- unos brazos rodean mi cintura y besa mi mejilla, suelto un leve suspiro embobado, “acaso estoy en la nube de los gigantes y la pata de los huevos de oro” ¿oh era la gallina? -Por lo que veo señor Bubbini le ha dado d

