Miky se acerca a mí, sus manos acunan mi rostro y me miran de una manera tan particular, yo solo le sonrió con todo mi amor, incluso puedo sentir como la sangre se me acopla en mis mejillas. -Eres tan bonita- arrugo mi nariz. -Enserio, pero me has mirado bien- le pregunto un poco quisquillosa, “por Dios, acaso esta siego”-yo no soy bonita, más bien tengo demasiadas curvas y una estatura poco favorable para ser sincera, incluso un día le dije a mi mama que, que me dio de comer por que no crecí ni un metro. Incluso cuando estaba chiquita yo me burlaba de Nani por ser tan bajita, bueno aun que cuando yo era niña era muy pretenciosa, realmente aun lo sigo siendo- rasco mi cabeza- aunque solo son con las que no me caen bien; pero mi presumidas se fue por el caño el día en que me desarro

