CAPITULO 7

1177 Palabras
La paciencia es el don que no cualquiera posee, yo en mi caso tuve que esperar mucho tiempo para cumplir mi sueños, tuve que esperar mucho tiempo para poder conocerlo, y ahora tengo que esperar una eternidad para que lo que ahora deseo se cumpla algún día, aunque lo que se imagina posible es tan imposible como querer alzar la mano y tapar el sol con un dedo, o quizás querer tocar las nubes que pasan y pasan por aquel firmamento.   Ya había pasado bastante varios meses desde que lo conocí, bueno tampoco fueron mucho, un mes y dos semanas para ser exactos siete horas y nueve minutos y 33 segundos. Mientras me mentalizo una y otra vez las palabras en inglés, empiezo a recordar que aún no he empezado con mi nuevo libro.   Muchas fanáticas han estado pidiéndome rogándome un nuevo libro que les inspire en el amor, y quien soy yo para negarme a sus órdenes. Desde que empecé a este mundo de la escritura, supe que no había nada más fascinante que la mente humana, y lo mejor de ser escritora, es lo fantástico que se siente compartir tus ideas con las demás personas, escribir es un arte particular; la primera es un buen desahogo, la segunda te hace viajar a otro lugar que no sea el tedioso presente, la tercera es que disfrutas cada frase, cada párrafo como si de tu vida se tratase, eso es amar escribir, amar imaginar cada día es disfrutar cada instante. Leer es la forma más sutil de viajar a mundos nuevos, mundos imaginarios que te llenan el alma, te hacen sentir miles de maravillas, tantas que no te cabe en el pecho.   Nunca tuve buenas amistades, y mayormente las que tenía me juzgaban de tal manera que dolía, haber nacido con defectos es una carga para tu familia como para ti misma. Yo no estaba decidida a compartir mi historia con nadie, ni siquiera planeo hacerlo, cada día desde el primer momento en que vine al mundo supe que mi camino no sería fácil, supe que muchos me señalarían, se burlarían de mí y simplemente me harían aun lado por no ser igual que ellos.   Hasta que crecí, y deje de llorar por cosas que no tenía por qué dolerme, lo único que me importaba en el mundo eran mis padres, las personas que día a día seguían a mi lado, luchando conmigo cada día, incluso haciendo todo de sí para ayudarme a mejorar mi físico y ser tan normal como todos. Y lo logre, logre ser mejor y logre ser más que todos aquellos que se rieron de mí.   Me miro en el espejo, siempre ha sido un arma mortal para las personas que no se aceptan como son. Pero vivimos en un mundo donde las personas son burlistas y egoístas. Viven del físico cuando lo único que tiene valor en este mundo es la personalidad y el corazón de las personas.   Toco las pequeñas cicatrices casi invisibles que posan en mi labio, en el medio entre la nariz y el voluminoso labio superior. Tenía tiempo que no hacia eso, que no me veía fijamente y hablaba conmigo misma. Muchas vece me preguntaba quién era yo…   Y siempre mi respuesta era “nadie”, pero ahora era diferente, ahora soy alguien, soy alguien por ser un ser humano, soy alguien por tener alma, soy alguien por amar y disfrutas de lo que soy, y de lo que hago. Soy alguien porque otorgo felicidad, por que hago sonreír a muchas lectoras, por que hago que ellas lloren y tengan millones de emociones diferentes.   Esa era yo, Edymar Fernandez, una persona que ha vivido suficiente en su vida, y que a pesar de todo, de las críticas y demás, puedo llegar a ser la envidia de cualquiera.     MIKE… -Así que estás enamorado- Sandro sonríe aún más.   -Lo estoy, perdidamente enamorado- responde tan feliz por ello.   -Ojala yo pudiera decir lo mismo- el arquea una ceja, me encojo de hombros- mañana voy a ir a recoger a los niños, Rihanna se ira de viajes por seis meses a Munish por lo que no puede llevar a los niños.   -Hum, ya veo, y como harás para cuando tengas que viajar a Brooklyn para lo de la disco- me encojo de hombros nuevamente.   -Hablare con mi hermana Yanna para ver si me los puede cuidar por ese mes, realmente será agotador ese viaje, pero que se puede hacer.   -Puedes llevarlos contigo, no hay problema con que los lleves- ladeo mi cabeza y empiezo hacer garabatos en una libreta.   -Realmente no quiero que viajen, un mes en Brooklyn va hacer mucho para ellos, no podre tener ni siquiera un minuto para compartir con mis hijos. Es por eso que después que salga de grabar volveré y tomare unas vacaciones.   -Y que paso con Fotmaster- relamo mis labios, miro hacia un punto fijo de la pared, el rostro de aquella castaña vuelve aparecer en mi mente, una sonrisa ladina aparece en mi rostro por lo que al ver la cara que puso mi amigo decidí volver a estar neutral.   -Ya Gabriel sabe, por lo que pospuso la toma para después que regrese.   -Perfecto entonces, porque el mes que viene quiero que me acompañes a una fiesta que me invito Nani.   -Por qué ese apelativo se me parece conocido- murmuro con el ceño fruncido “donde diantres lo abre escuchado”.   -Quizás lo escuchaste en alguna otra parte quien sabe- dice el mirando el techo, su forma de esquivar mi mirada me da un estremecimiento en la espalda.   -Que estas ocultándome- el niega y hace una mueca bastante rara.   -Nada…- dice despreocupadamente, dándole caso omiso a mi pregunta retórica.   -Si claro, ¡Nada!- murmuro mirándole fijamente- para que quieres que valla a esa fiesta.   -Pues para que me acompañes y conozcas a mi novia- mis ojos se entre abren.   -¡Novia, ya son novios!- él sonríe y niega.   -No, pero estamos en proceso…   -Bueno, va bene (está bien)- me levanto dispuesto a darme un baño relajante y dormir por unas cuantas horas.   SANDRO.   Lo veo marcharse, sonrió aún más, si supiera lo que Nani y yo tenemos planeado para ese par de dos.   Marco el número de Nani mí ya casi novia, al tercer repique contesta- acepto…   -Yes, si acepto, pero viajara por un mes tiene que gravar el nuevo disco que ha estado trabajando por varios meses. -Una nueva música- pregunta.   -Si… es una nueva música que pronto estará al aire.   -A mi amiga le dará algo- sonrió, y él está flechado con ella aunque no lo parezca, lo he estado visualizando las veces que ha ido a Fotmaster y sus ojos solo la ven a ella, por lo que algo me trae buena espina, ya viene siendo hora de que él sea feliz, han pasado tres años desde que se separó de Rihanna y desde entonces solo se la ha estado trabajando y demás, ha sido su único distractor de todo los recuerdos.   -Me lo imagino, esa chica es increíble, bueno creo que en eso quedamos lind…   -No me llames linda, nos vemos luego, chao- cuelga antes de que yo responda, suelto un leve suspiro, ella sí que será in desafío para mí.   Mi odiosamente atractiva, Nani Santanela…   “TUS OJOS, SON MI MAYOR DELIRIO AMOR MIO”
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