la enfermera solo me miraba como enojada porque la estaba interrogando demaciado cuando entre a la habitación era fría y había una camilla de metal con una sábana manchada de sangre me dijeron me quitará la ropa y me colocará una bata que me pasó la enfermera y luego me acostara en la camilla, al ver que todo estaba un poco desordenado sentí mucho miedo y dije que ya no quería seguir con el procedimiento pero dos hombres altos y corpulentos salieron de otra habitación y me tomaron de los brazos y no me dejaban salir de aquel lugar, el médico me miró y con una cara de lunático me dijo lo siento pero ya no hay marcha atrás grité y tire patadas tratando de soltarme pero me tenían muy bien sujetada, recibí una cachetada para que me callara y me obligaron a colocarme la bata, y luego me acostaron en la camilla, intenté con todas mis fuerzas soltarme pero no pude solo grité un par de veces más cuando sentí inyectaron algo en mi brazo y empecé a sentir mucho sueño, al despertar me encontraba en un lugar completamente distinto sabía que era un hospital por las paredes blancas y el p**o de los aparatos conectados a mi, me levanté un poco mareada y mire a todos lados y ahí estaba Alejandro parado mirándome esperando que despertara, en cuanto me vio levantar corrió hasta mi lado y me ayudó a sentar, - te encuentras bien me preguntó, tenía mucho miedo de que no llegara a tiempo
lo quedé mirando algo confundida le pregunté que pasó, cómo llegue aquí.
- Te iban asesinar me dijo
quedé helada y me siguió contando
- cuándo tropezaste conmigo pude leer el folleto que me arrebataste de las manos me sorprendió que quisieras tomar esa decisión pero como no me dejaste reaccionar y te fuiste, busque información sobre el lugar fui con la policía y salimos a buscarte antes de que fuera demaciado tarde, cuando llegamos la policía entro y capturó a las recepcionistas y entraron a la habitación donde te tenían amarrada a esa camilla, un policía fue atacado al entrar pero gracias a Dios todos fueron capturados, esa gente se dedicaba al tráfico de órganos y usaban esa clínica clandestina para aprovecharse de mujeres desesperadas por no saber que hacer al estar embarazadas y creer que esa era la solución, en el lugar habían dos cuerpos de dos chicas, tu tuviste mucha suerte.
Abrace a Alejandro y le dije no tuve suerte te tuve a ti y solté a llorar solo de pensar lo que estuve a punto de hacer y que si Alejandro no hubiese llegado, mi mamá habría quedado sola y se que iba a ser un golpe muy duro para ella.
Alejandro me abrazo y consoló, estuvo conmigo todo el tiempo hasta que el médico dijo que ya me podía ir a mi casa, pero nos tocó quedarnos en un hotel ya que era un poco tarde para regresar al pueblo, nos tocó quedarnos en la misma habitación nos dividimos la cama y el prometió no molestarme para que no me fuera a sentir incómoda, pidió algo para comer cosa que hice despues de darme una ducha ya que me sentía muy sucia después de haber estado en aquel lugar
cenamos y no hablamos mucho me despedí de Alejandro y me quedé dormida y Alejandro igual al lado mío.
Era media noche cuando sentí unos brazos fuertes sobre mi y enseguida reaccione y tire un par de golpes y sentí que alguien cayó de la cama y se encendió la luz de la habitación, era Alejandro que tenía un gran golpe en su ojo y con cara de pocos amigos me preguntó que te pasa porque me golpeas, y no sabía que responder, no podía decirle que al sentir sus brazos rodearme solo recordé cuando el cerdo de Alan me acorralaba para aprovecharse de mi y creí que estaba viviendo eso de nuevo que olvide dónde y con quién estaba, no sabía que decir tenía una gran vergüenza con el, ya que el se aportado demaciado bien conmigo y yo termino golpeándolo, no soporte más y solté el llanto el salto por la cama y me abrazo fuerte, me decía -ya no te preocupes ese ojo morado sanará, entiendo que tuviste un mal sueño,
un mal sueño no le dije es esa maldita pesadilla que me persigue día a día y no me deja en paz.
- De que hablas me quieres contar? me respondió, y no sabía que hacer si le contaba la verdad y me rechazaba terminaría perdiendo al único amigo que tengo.
no le di más vueltas al asunto y lo invite a qué se sentará a mi lado y comencé a narrar todo lo que me había sucedido, el porque quería deshacerme del bebé que llevaba en mi vientre, cuando termine de hablar, me quedo mirando con los ojos aguados y me tomo en sus brazos y me dió un fuerte y caluroso abrazo, me dijo -eres una mujer realmente valiente, has pasado por muchas circunstancias difíciles, la verdad cuando supe de tu embarazo si me llegue a sentir muy triste porque pensé que era fruto de una relación que llevabas y que no sabía, pero después te seguí viendo sola y pensé que tal vez la relación termino antes de saber de la llegada del bebé y me estaba preparando para que me dieras una oportunidad y convertirme en alguien especial en tu vida y el papá de ese bebé, pero después cuando me tope contigo y me di cuenta lo que tenías planeado la verdad que me descolocó mucho tu actitud, pero ahora entiendo el porqué querías hacerlo, se que piensas que será una marca que llevarás porque te recordara el daño que te causaron, pero te has puesto a pensar que ese bebé no tiene la culpa, a él no se le a dió oportunidad de escoger en qué condiciones llegar, el es un ser inocente que está creciendo dentro de ti, que te necesita, que al igual que tú está sufriendo y que estoy seguro se está aferrando con todas sus fuerzas a ti para que le des una oportunidad de crecer dentro de ti y llegar a cambiar tu vida aunque ahora no lo veas así.
me limpio las lágrimas y me dijo ese bebé no tiene la culpa que hallan hombres tan cobardes cómo ese ser que lo engendro que se aprovechan de mujeres indefensas, el solo pide una oportunidad de nacer, y sabes algo yo quiero ser parte de tu vida, parte de la vida de ese bebé si tú me lo permites, quiero protegerlos a los dos y sobre todo ayudarte a sanar y ser tu nuevo comienzo.
Mis ojos se abrieron de par en par al escuchar hablar a Alejandro así de esa manera tan linda que salte a sus brazos y lo bese el me miró con ojos de emoción y me dijo eso es un si y sonrió.
no sabía que responder solo le dije que fuéramos a descansar y así lo hicimos pero esta vez el me abrazo y dormí acurrucada entre sus brazos.