Allen. No sé si estaba todavía con anestesia en mi cuerpo por el tatuaje o estaba alucinando. Quizás era la segunda, pero no podía creer lo que acababa de soltar Cataleya frente a nosotros como si estuviera diciendo que necesitaba un pony. Ella quería follar con los cuatro. Los cuatro nos mantuvimos en un pequeño estado de shock mirando a sus ojos, mientras ella llevó la copa de champán a su boca y luego sonrió. ─¿No van a decir nada? ─preguntó. ─¿Tenemos que decir algo? ─respondió Scott. ─Yo no haré nada, no quiero ─soltó Hayden. ─Ay ya vienes a joderlo todo ─habló Evan. ─Te vi el pene cuando hicimos el trío con Cataleya y... Dirigió su mirada a mí y me sacó el dedo del miedo. Evan soltó una carcajada. ─Dejen de darle vuelta al asunto y hablen quiero saber que piensan y si ace

