Cataleya. Hayden abrió la puerta de su departamento e inmediatamente llevó sus manos a mis caderas y me levantó del suelo, rodeé mis piernas en su cintura y pegué mis labios a él. Hayden sabía muy bien lo que me gustaba y sabía cómo volverme loca con tan solo un toque. Llegamos a su habitación y me colocó en la esquina de una pared, pegó su cuerpo a mí y se dispuso en quitarme la blusa mientras besaba mi cuello, llevé mis manos al dobladillo de su sudadera y me deshice de ella, se agachó frente a mí y terminó por bajar mis jeans junto a mis zapatillas, se deshizo de su pantalón y pegó sus labios a mí. Ambos nos encontrábamos en ropa interior. Llevé una de mis manos al dobladillo de su bóxer y lo saqué para entonces empezar a hacer movimientos arriba y abajo en su polla. Dos de sus ded

