Hayden. El agua me relajaba, desde pequeño me encantaba pasar horas debajo de la regadera, era como si el agua hubiera sido creada para tranquilizarme en situaciones de estrés. Salí de la ducha y tomé una de las toallas que se encontraban en la vidriera. Quizás era la de Cataleya así que no me importó enrollarla en mi cintura. Mi teléfono vibró en el lavamanos y vi que era un recordatorio de... ─Mierda ─solté al ver el recordatorio, hoy era el cumpleaños de Cataleya hace dos horas ya había llegado la medianoche. Inmediatamente salí del cuarto de baño y me detuve en seco al ver a Cataleya y Allen a punto de follar en la cama. ─¿Que mierda? ─exclamé Ambos dirigieron su mirada a mí y pude ver que Cataleya tenía un seno afuera de su pequeño suéter. Allen se sentó en la esquina de la cam

