Cataleya. Sentimientos. Esa maldita palabra. Era una chica muy clara, me gustaba ser clara y sobre todo que lo fueran conmigo. Sí, Al parecer dos de los chicos estaban enamorados hasta las tracas, pero no era una idiota, no cometería el error de enamorarme de ellos solo por follar. Las cosas no son así. Esa mierda de que si pasabas el tiempo con un chico lograba que tus sentimientos salieran a flote o de que por amor te convertías en una chica estúpida, no iba conmigo. Yo no me dejaba pisotear de nadie, yo no era juguete de nadie y sobre todo tenía orgullo y una autoestima por las nubes. Tenía en cuenta quien podía y quien no estar a mi lado. A mí ningún hombre me iba a decir que hacer, ningún hombre iba a gritarme y tratarme como poca cosa. No soy un objeto, soy una chica. Una chica

