Cataleya. Al entrar a la fiesta todas las miradas estaban sobre mí y no era para menos ya que era la más hermosa de este lugar. ─¿Quieres algo de tomar nena? ─preguntó Allen a mi lado. ─Sí, gracias. Caminé hasta la sala y pude apreciar a algunas chicas bailando en compañía de unos chicos. ─¿Y tú que haces aquí? ─escuché una voz a mi espalda y ya sabía de quien se trataba. Volteé y como lo supuse ahí frente a mí se encontraba Gwen. Llevaba su cabello rubio en una cola alta junto a un vestido blanco y unos tacones en color n***o. ─¿Es una fiesta no? Se supone que muchas personas asistirán. ─No te quiero aquí. ─Pues, te jodes querida ─respondí dándole un golpecito en el hombro. Allen se acercó a mí y me tendió un vaso rojo, sus ojos dieron a Gwen y le regaló una pequeña sonrisa. ─H

