El gran salón estaba lleno de gente con sus ropas costosas. Joyas exhibidas en más de un lugar. Siempre en eventos de sociedad había cavidad para un pequeño negocio u otro. Aunque algunos solo preferían venir a divertirse. James Campbell pertenecía al primer grupo. —Entonces la sociedad es conveniente —Claro que lo es —concedía otro hombre Una mujer bajita se acercó rápidamente a estos dos —¿interrumpo algo? —Señorita Kim —saludo el mayor — para nada. —¿Puedo tomarlo prestado un momento?— pidió mientras sonreía y jalaba a James del brazo —Por supuesto —cedía el otro Una vez quedaron solos los ojos azules del muchacho volaron hacia —¿Qué estás haciendo? —Nada. Solo venia a saludar a un viejo amigo. Y… supe lo de tu padre. Te mande varios correos, pero no respondiste ninguno. —No

