Capítulo 2

1055 Palabras
Ambos escucharon pronto un ruido. Y la cabeza de ambos giro hacia la izquierda —Oh… perdón… yo… —más cosas cayeron de sus manos —creo que llego en un mal momento… Traje algunas cosas de compras para mis pinturas no vi que… estuvieran ocupados yo… mejor… —miro hacia la derecha como si irse fuera su salvación —mejor me voy. James se reincorporo. —No hay necesidad, es más, júntate con nosotros en la mesa —No tengo hambre — se escuchó la voz de la chica a su lado Sus ojos regresaron a ella —No te portes como una chiquilla. Somos personas adultas, y maduras, nuestra discusión de hace un rato no tiene porque quedarse como un mal recuerdo, estoy dispuesto a pasarlo por alto si tú también lo estas. —Acabas de insultar a mi familia, ¿y aun asi tienes el descaro de invitarme a sentarme junto a ti en tu mesa? —No voy a matarte de hambre. Eres mi llave a mi dinero. Elizabeth lo entendía, ella solo era un objeto de garantía. —No sé porque eres “amable” con la hija del hombre que te debe tanto dinero. —Pienso recuperar mi inversión —Pero estas gastando dinero en mi al alimentarme y al darme un lecho. Después de todo, gastare luz y agua. —Conozco al señor Harris. No voy a arriesgarme a que me deje sin nada. Él sabe que tendrá que recuperarte, de esta forma estará más comprometido a trabajar por ese dinero. Serás su inspiración para pagarme lo que me debe. Eres una buena inversión, ganare mas de lo que gaste en ti. —Seré un gasto insoportable. —suelta ella —No lances vagas amenazas. —No tenemos porque cruzar palabras. Viviré aquí, pero no tengo intenciones de interactuar contigo. Evitare cualquier tipo de relación. Incluso evitare mirarte. —Una buena convivencia facilitaría las cosas — trata James de explicar — vamos a convivir, nadie quiere que esto se convierta en un infierno. —Pues entonces no me hubieras traído El suspira —Mira, Elizabeth, tratar de hacerme la vida imposible no te facilitara las cosas. Convivir en paz es nuestra mejor opción. —Si, claro —soltó con sarcasmo —Claramente eres obstinada Entonces otra voz interviene —¿comemos? Ella mira hacia el chico nuevo, es casi de su mismo porte, de piel blanca, ojos verdes. Sin embargo, lo que más resalta es su cabello pelirrojo. Bueno, si era un amigo del señor Campbell no podía ser una buena persona. —Coman ustedes, yo me retiro— entonces dio media vuelta sin dejarle opción a replicar nada a su anfitrión, y despareció por las escaleras —Bueno, ha salido bien— soltó con sarcasmo el chico de contextura delgada James lo fulmino con la mirada —¿Qué? Sacudió la cabeza — mueve tu patética existencia a la mesa. —¿Estas molesto? ¿Conmigo? El no contesto —Creo que no salió como esperabas —No me digas —sonó cortante —Pero en parte es tu culpa. ¿Cómo se te ocurre insultarle a su familia? James lo miro con cara de pocos amigos, pero eso no detuvo a Joshias de continuar —¿Qué esperabas decirle? — luego tomo aire para hacer la mejor imitación de voces del mundo —"Tu padre es un despilfarrador corrupto, y avaro" Ah y por cierto, me olvidaba de comentarte que, me quiero casar contigo" ¿me harías el placer de ser mi esposa?— soltó un bufido de burla —Seguro que te iba a funcionar muy bien eh. James rueda los ojos —sigue asi y quizás no te pague el sueldo de este mes —Pobre de mí por no tener mi propia empresa. El joven sacudió su cabeza—¿Dónde rayos estan los otros? —Will se fue al extranjero. Cardan está en una cita. Y Esteban no quiere oír nada de ti hasta después de la cena James se froto la frente frustrado —¿Cómo se supone que haga mi trabajo cuando todo mi equipo esta disperso de esta manera? Él se encogió de hombros —con todo respeto, a nadie le interesa participar en tu loco plan de conquista. Podrías tener a la chica que desearas, pero te has empeñado con ella desde que la vistes. Hay cosas que el dinero no puede comprar. Asi le pongas mil esposas y viva contigo 500 años, puede que jamás te hable. —Ella no está enjaulada. Mi casa no es una prisión. —Pues a ojos de ella lo es. Asi lo siente. Y hasta que eso no cambie, no tendrás un acercamiento real con ella. —¿Desde cuándo te volviste un experto? —Desde que nací, soy todo un listillo, amigo —dice mientras le da un leve golpecito con el codo. James rueda los ojos —¿Qué sugieres que haga? Los ojos verdes del muchacho lo miran —Arma tu propia historia, James. Aquella respuesta lo dejo pensando. ¿Armar su propia historia? —¿Piensas que debo comprarle algo como disculpa? ¿A las mujeres les gustan los regalos no? ¿joyas? ¿flores? El hizo una mueca —vamos James, el cerebro debería servirte para mas que solo hacer cuentas. Debes tener mas que números en tu cabeza. El joven suspira, se frota la frente y mira hacia arriba. Quizás su amigo tuviera razón. Era un mal comienzo, y el carácter de la joven no ayudaba. No es asi como la recordaba. Pero él no podía estar enamorado solo de un recuerdo. Porque sí. Porque lo estaba. Estaba jodidamente enamorado. Obsesionado con cada parte de ella. « Pero ella no me recuerda» pensó “Puedes tener a cualquier mujer” le habia dicho Joshias Pero el no quería a ninguna otra mujer. Sus amigos hablaban como si Elizabeth fuera alguien que pudiera reemplazarse. No lo era. No para él. Nunca hubo nadie más en toda su vida, y estaba seguro de que jamás lo habría. Sus ojos se dirigieron hacia las escaleras. Bien. No era un orgulloso. Podía hacer un esfuerzo. Se levanto —¿A dónde vas? —Pues, a marcar historia. —y se acomodó el reloj. Aun habia tiempo para un milagro.
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