—¡Charlie no corras tanto!— grito el hombre con la lista en la mano, luego volvió a hablar esta vez hacia su celular —no. No hablaba con usted. —soltó al aparato que tenia entre su mejilla y hombro — ¡cuidado con ese pastel!— advirtió a los hombres que acababan de entrar por la puerta con el inmenso paquete envuelto Ser organizador y padrino de una boda no era nada fácil. Y a decir verdad era la última vez que se ofrecía para hacer tonterías. Luego miro a la chica con el gran vestido blanco—Sara por favor, deja de salir asi, el novio no te puede ver con eso puesto aun. Da mala suerte. —Es que estoy buscando a Elizabeth… — trato de levantar la cabeza y mirar hacia la ventana por si habia un atisbo de ella — ¿aun no ha llegado? Necesito ayuda con el tocado... Andrew suspiro —¿tengo que

