Capitulo 2

1259 Palabras
Volviendo al bombón frente a mí, comenzó q preguntarme de mi vida privada, le conté mí mal de amores, y sobre mí hijo, su mirada no demostró nada, solo la misma cara de póker que tuvo cuando me preguntó. —Katherina, ya es tarde - en ese momento creí que me estaba echando —Oh si, lo siento, debo irme, maña... —Nunca dije que te vayas - me mira en forma divertida —Es muy tarde para que te vallas, la calle está solitaria, quizás puedas quedarte aquí está noche - dice guiñando un ojo con una media sonrisa de lado —Tranquila, no te haré nada... que no quieras – dice esto último en un susurro Mis nervios están a flor de piel, aunque debo decir que me encantaría que me de placer toda la noche, pero... Kat tranquila, debes resistir la tenta... ¡A la mierda! ¡Si se me insinúa lo haré! —De acuerdo Ethan, me parece justo – dios, me encanta este tipo —Perfecto, te dejo una camiseta mía así duermes cómoda - Luego de cambiarme, y acostarme en esa inmensa casa, escucho como Ethan entra al baño, la lluvia de la regadera cae y al cabo de un rato siento como se hunde el otro lado de la cama. —¿Sigues despierta? – mi corazón me delata —Si - Antes que pueda responder ya estaba más cerca mío. Su mano comenzó a acariciar mi cuerpo, podía sentir su respiración sobre mí cuello, su nariz rozaba mí piel con algún que otro beso al azar. Su mano fue delicadamente hacía mí intimidad, comenzó a acariciar mí clítoris sobre mis bragas, de una manera delicada y excitante. Un gemido salió desde adentro mío, me volteo rápidamente y nuestros labios se encontraron en una danza entre excitación y placer. Me saco hasta la última tela que cubría mí cuerpo, quise taparme, pero él no me dejó —El cuerpo de una mujer es una obra de arte tan valiosa que taparlo debería considerarse un delito - me susurro mientras iba besando mí cuello, mis pechos, mí abdomen, y se detuvo en mí v****a. Sus labios eran perfectos para hacerme subir al cielo y bajarme al infierno en un segundo. Me hizo terminar 3 veces con esa boquita que probé nuevamente junto a todos mis jugos, me penetró de una, y volví a tocar el cielo. Lo hicimos de todas las formas y los orificios disponibles en mí, Dios es la mejor aventura de una noche que eh tenido... ¡¡¡hey!!! no me critiquen, que si vieran a este bombón también lo habrían hecho!!! Algunas veces se me ha hecho muy tarde para volver y por eso mí madre no se preocupa cuando le digo que no vuelvo. Ya a las 7 a.m. me levanté, me bañe y salí sin que Ethan se dé cuenta, es mejor que no me vea, así le ahorro la incomodidad del después del sexo casual, pero para mí suerte... —¿Te ibas a ir sin despedirte? - ¡mierda! —Debo ir trabajar, no quise desper… - me interrumpe bruscamente —Nada de eso, te quedarás conmigo, luego te llevo a casa así estás con tu pequeño — Ethan, creo que no ha entendido, no quiero que me despidan, no puedo quedarme sin trabajo —Katherina ¿sabes quién es el dueño del hotel? - me pregunta un tanto curioso —No, Solo sé que es de una cadena extranjera, pero no más que eso —De acuerdo, si sales de esta habitación ahora mismo tendré que pedir que te dejen el día sin paga. Soy el dueño de este y 178 hoteles más - me quedé en silencio por unos minutos y luego comencé a reír a carcajadas —Casi me lo creo Ethan, pensé que me hablaba enserio por un momento -se levantó rápidamente, tomo su celular, hizo un llamado hablando en otro idioma que no entiendo, y a los 2 minutos recibía un msj de mí gerente ? Señorita Harrison, puede tomarse 1 semana de vacaciones totalmente pagas. Por favor no haga enojar al señor Smirnov? Carajo, Ethan Smirnov es el dueño de la cadena hotelera Smirnov, es un maldito multimillonario Luego de ese mensaje lo mire seriamente, él se acercó a mí con una sonrisa —Ahora si Katherina, puedes volver a la cama conmigo —Disculpe Señor Smirnov, pero creo que se equivocó, no soy su puta, yo trabajo aquí, por favor no me quiera tomar como... —¡Suficiente! Katherina ¿de verdad crees que quiero tratarte como una puta? ¡si quisiera una puta la mandaría a buscar, y te aseguro que no necesito pagar para coger! lo que quiero es pasar tiempo contigo. POV ETHAN No sé qué rayos me pasa, pero comencemos desde el principio... yo soy Ethan Smirnov, tengo 37 Años, soy ruso, sin hijos, sin esposa, podríamos decir que soy un alma solitaria. Tengo una enorme cadena hotelera, hoy me quedo en Nueva Orleans, en el más lujoso hotel de la ciudad, casualmente es uno de mis hoteles. Tuve una cena con inversionistas para abrir otros hoteles más. En la cena nos atiende una dama, no era la típica belleza con la que suelo coger, creo que no hace falta decir que no duermo con las mujeres. Ella se notaba algo tímida, la mayoría de las camareras coquetean, pero ella no. Un idiota la hizo tropezar y la lleno de la cena que casualmente era mi plato, así que me quedé sin cena y con la tímida camarera repleta de ella. No soy el tipo de hombre que le da pena el resto, de ser así no tendría lo que tengo, pero ella, sus ojos, su miedo, movió algo en mí. Decidí llevarla a mí cuarto para que pueda cambiar su ropa, no sé cómo pasó, pero terminamos haciendo el amor, me gusta ser rudo, pero está vez me contuve, quiero más. Quiero su cuerpo por más tiempo. Quiso irse, ya que debía trabajar, puso también de excusa su pequeño hijo, pero yo soy su jefe, así que logré coordinar todo para que ella esté conmigo más tiempo, con respecto a su hijo, le dije que podía traerlo al hotel, una niñera estará junto al niño así ella lo ve, me gustaría poder salir a cenar con ella, y hacerla mía todas las noches que pase conmigo... —De acuerdo - dice kat un poco dudosa, le dedicó una sonrisa apenas perceptible —Me alegro que hayas entendido, tu pequeño está en camino con mí chófer y una niñera - sus ojos se abrieron de par en par, se nota que la gente no es tan amable con ella, porque sus mejillas se tornaron rosadas. —¡No entiendo! puedes tener a cualquier mujer, incluso a una modelo ¿Por qué yo? - espetó aún confundida Esa misma pregunta me estoy haciendo en este momento, está mujer tiene algo que me llama la atención, y no es precisamente por ser bella y con medidas perfectas. —Solo disfruta Katherina, solo disfruta - no sé qué más decirle, porque vuelvo a repetir, ni yo sé por qué lo hago. Luego de pasar toda la mañana teniendo sexo, mucho sexo, le digo que se prepare para salir a comer, ella me miró confusa, se miro a si misma y me miró nuevamente, hace un gesto que me causa risa, le señaló una bolsa que está en el sofá, donde hay ropa para que pueda cambiarse.
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