Ivette. Diana es y será un dolor de cabeza hasta que la saque de mi camino. En dos días ha demostrado el peligro que representa, es un imán para las personas y una loca que quiere algo de mí. A Patrick, seguramente. —Ustedes no pueden castigarme, tengo quienes lo hagan, además, no tienen el derecho, el director debe aprobarlo— mantengo la firmeza de mis palabras rezando internamente que no me hagan daño. —Si podemos, hemos sido autorizados— Diana sale del refugio encarándome—. Tu falta de respeto trae consecuencias, lo sabías y estoy segura de que no te arrepientes. Miren a la chienne, se muestra como es, sin miedo. —Cuando Patrick se entere… —Patrick no va a enterarse de nada, querida. Solamente estamos nosotros cuatro reunidos. Tus trucos seductores no funcionarán esta vez. Di

