Cuando llego a casa le digo a mi madre que no podre ser la donante, pero que me mantenga informada, mi hermana no tiene culpa de nada, omito el detalle de que estoy embarazada, quisiera que Ayden fuera el primero en saberlo, aunque no lo hemos buscado, ni yo quería, creo que se pondrá muy contento.
Pasan tres días, y mañana viajo a Paris, le comento a Sophie y Amelie, que estoy pensando en no ir Ayden sigue sin contestarme las llamadas y los mensajes, pero Chloe se hecha a llorar y prometo ir, ya tengo mi pasaje comprado y ellas me dejan quedar en la cabaña de la casa, también quiero ver si consigo ver a Ayden, dudo que no vaya al cumple de Chloe, aunque ya lleva dos semanas sin pasar a ver la, ni la ha llamado.
Sophie y Amelie me recogen en el aeropuerto con Chloe, que desde que me ve viene corriendo con sus manos levantadas.
Les pregunto si saben de Ayden y ellas no saben nada.
Al día siguiente tengo a Chloe en mi cama pedí a Amelie que la dejara conmigo, echaba de menos estar con ella.
Le doy su regalo, el que compre con Ayden y nos vamos ala casa a enseñarlo, se lo quiere poner para su cumple, cuando se lo estoy poniendo me pregunta con una cara muy triste que porque su papi ya no la quiere. Me da mucha pena y le quito esa idea de la cabeza.
Ayden no aparece al cumpleaños de Chloe y todos están sorprendidos, no es normal en el, hacerle esto a Chloe.
Vuelvo a Madrid sin ver a Ayden y no le cuento a nadie lo de mi embarazo, excepto a Alex. Aun no se que hacer, no lo busque e intente evitarlo, haciendo cuentas he llegado ala conclusión que me quedaría embarazada cuando estuve mala del estomago, mi doctora dice que seguramente vomite la pastilla con la comida. Me preparan las citas ginecológicas del embarazo para mi primer ecografía que será en septiembre.
Ya mañana vuelvo al trabajo y no se nada de Ayden ya cada día le mando menos mensajes, ya los emails ni envió porque no le llegan.
Cuando llego ala oficina todo el mundo me mira seguramente por lo que estuvo diciendo Guaya cuando estuve en Paris, pensé que ya se habrían olvidado, subo al ascensor y le doy al piso 19, me viene el recuerdo del primer día que conocí a Ayden y sonrío.
Al llegar allí esta Alex, que viene disparada ami.
- Ayden está aquí, y ha pedido que cuando llegaras fueras inmediatamente a su oficina. Cuéntale lo de tu embarazo tiene que saberlo.
Ni le contesto entro sin tocar ala puerta… y me encuentro que esta allí, tiene muy mala cara, barba sin afeitar y ojeras. Esta con una chica, que me suena muchísimo, pero le quito importancia.
- Ayden, perdona no sabía que estabas reunido.
- Señorita Robles, pase, a la próxima golpee la puerta, y no me tutee soy el señor Williams para usted. Le presento a Sandrine, mi nueva secretaria, se incorpora mañana y usted será la nueva relaciones públicas de la empresa.
No entiendo nada, esta Sandrine es la misma que estuvo con los cuentos de que yo solo quería su dinero, que hace aquí y porque le da mi puesto.
- No perdona Ayden, tenemos que hablar y ya. – le digo muy enfadada.
Ayden no levanta la cabeza de la mesa y solo me dice que me retire, me niego a hacerlo hasta que me escuche, pero el es igual de cabezota que yo. Desde que salgo mando un mensaje a Sophie y le cuento, no entienden nada, igual que yo.
Cuando llego a casa, paso toda la tarde y noche llorando, llamo a Pedro y le pregunto si sigue en pie la propuesta de su trabajo, y le dejo claro que es lo único que quiero. El me dice que si y quedamos al día siguiente para hablar del contrato.
Cuando llego ala empresa me dirijo a personal y entrego mi carta de dimisión, doy mis 15 días que manda la ley, no quiero seguir aquí, viendo a Ayden ignorándome todos los días y rebajándome de esa manera.
Alex insiste en que le cuente lo de mi embarazo, pero no pienso hacerlo, esa tarde con Pedro me enseña las instalaciones de su nueva sucursal y mi oficina, en veinte días empezare a trabajar.
Al día siguiente estoy con algunos papeles y recibo una llamada.
- Patri que haces, porque dimites, necesitaras el trabajo. – suelta Ayden.
Pero estoy enfadada con él y le cuelgo sin contestar, todas las noches veo como Chloe llora que su papi ya no se preocupa por ella, Amelie me ha dicho que le va a pedir la custodia completa.
Ayden ya no se preocupa por ella, y eso me duele cuando veo que esos ojitos echan tantas lagrimas por él.
Unos días antes de irme de la empresa de Ayden, me cuentan que Ayden ha destrozado su despacho, parece que Sandrine no hace nada bien y el negocio que habíamos conseguido en Paris se fue al traste.
3 meses después…
Ya se me va notando algo de barriga, la ecografía dice que el bebe viene muy sano, Chloe ya no llora tanto a su papa pero el no ha llamado ni se a preocupado por ella en este tiempo. Estoy en una videollamada con Amelie cuando viene corriendo Sophie y gritando.
- Ya se que pasa, ya se que pasa.
- ¿Qué pasa Sophie? ¿Por qué gritas?
- Sandrine, mando unas fotos por email a Ayden de Patri besando un chico en Barcelona, pero Patri se que es mentira, resulta que ella estaba allí y les saco una foto, me acaba de confesar que esperaba que Ayden te dejara y se enamorara de ella. Tienes que hablar con el Patri.
- Ya no vale la pena Sophie, la creyó a ella antes que a mi y eso me duele, y mas me duele que no haga caso a Chloe. – no saben aun que estoy embarazada, no he querido contarle a nadie, solo lo sabe Alex y mi madre.
- Pero Patri...
- No lo siento Sophie.
Al día siguiente me entero por Amelie que Ayden se emborracho y tuvo un accidente y esta en el hospital, al parecer es lo único que hace desde que no estamos juntos. Entonces Accedo a ir a verlo, ellas llegan esta misma mañana y voy a recogerlas al aeropuerto, mi barriga ya se nota que es de embarazada.
- Patri,¿ es mi nieto el que esta ahí dentro? – pregunta emocionada Amelie.
- Si lo es, siento no haber dicho nada pero.. – no termino Chloe se tira en mis brazos, como los echaba de menos.
Aunque en estos meses he ido a verla desde que se me nota el embarazo, he tenido que poner excusas para no ir.
Nos vamos directos al hospital pero ya le han dado el alta, llamo a Alex y me dice que Ayden esta allí, ha llegado hecho un cristo. Nos vamos a sus oficinas, Sandrine no nos quiere dejar entrar, pero Amelie manda un mensaje a Ayden y se escucha por el teléfono
- Déjala pasar…
La que pasa soy yo, el esta mirando por el ventanal sentado en su silla y cuando se da la vuelta me ve a mi.
- Que haces aquí- escupe
- Pues parece que tenemos que hablar. – le digo tranquila.
- Hombre y embarazada, encima que me engañas te embarazas de el, vienes a que te felicite, Felicidades. ¿También quieres que felicite al padre?
- Pues hombre si quieres lo felicito yo de tu parte.
- Pues mira mejor..
- Pues Felicidades Ayden en 5 meses serás padre.
Se ríe sarcásticamente…
- Si claro ahora quieres sacarme dinero con un niño que ni es mío.
- No, no quiero tu dinero, pero creo que tienes que escuchar otra versión. Somos adultos y nunca me preguntaste nada a mi, la creíste a ella antes que a mi, pero por ti y por Chloe hago esto.
- No metas a mi pequeña en esto…
- Tu pequeña a la cual hace cuatro meses no llamas… esa es tu pequeña, la que veo todas las noches por una cámara llorando por su papi que no llama…- mando un mensaje a Sophie para que entre ella trae la grabación de lo que hablo con Sandrine.
- Sophie, ¿que haces aquí? – pregunta sorprendido.
- A quitarte la venda de los ojos. - enciende su móvil y le pone la grabación donde Sandrine le cuenta todo a ella.
- ¿Entonces, tu no me engañaste, ni te fuiste con el esa noche? He perdido cuatro meses de mi pequeña y de ti por creerle a ella. - Se levanta y se me acerca, me abraza, su olor me embriaga lo hecho tanto de menos, pero enseguida vuelvo a mi, y me separo.
- Perdóname, entonces ¿seré padre? ¿Por qué no me lo has dicho antes?
- Si Ayden, y hay muchas cosas de las cual hablar pero primero hay que hacer algo. – abro la puerta y Chloe esta ahí delante mira a su papi y el la mira a ella, sus ojos se llenan de lagrimas al verla, ella corre hasta Ayden y se tira en sus brazos llorando.
Después de un rato ella esta mas tranquila y Ayden solo me mira y me pide perdón, pero no se si podre perdonarlo, no confió en mi. Miro el reloj y veo que es la una y en media hora tengo una cita con mi ginecólogo privado.
- Yo me tengo que ir, no vuelvas a hacer daño a Chloe por favor, ella te necesita.
- A donde vas, tenemos que hablar – me dice desesperado, mientras me agarra del brazo.
Dudo por un momento si decirle, pero siempre he querido que me acompañara y viera a mi bebe.
- Tengo cita con mi ginecólogo.
- Puedo acompañarte. – me pregunta. – Chloe vamos a ver a tu hermanito.
- Voy a tener un hermanito… yupii.
No me puedo negar Amelie y Sophie deciden ir al hotel y nosotros nos llevamos a Chloe, cuando llegamos al ginecólogo, no tardo mucho en entrar.
- Esta vez vienes con el papa, que bien, hoy sabremos el sexo del bebe si todo va bien. – dice el ginecólogo
- Bueno en realidad no se si quisiera saberlo – le digo yo.
- Yo quiero una hermanita – dice Chloe.
- Bueno un niño tampoco estaría mal – suelta Ayden
A Ayden le tiembla las manos y cuando el doctor me pone el gel me vuelve a mirar y gesticulando me pide perdón, su mirada azul, esa mirada de la que me enamore estaba ahí, viendo conmigo el fruto de nuestro amor.
- ¿Entonces digo que es o no? – pregunta el ginecólogo
- Bueno vale. – digo dando me por vencida.
- Pues el papa gano, es un niño y viene muy bien esta muy fuerte.
- Vamos a tener un niño. Esta mañana ni sabia que iba a ser padre y ahora vamos a tener un niño. – Ayden llora de la emoción
- Jo pues devuélvelo, yo quiero una niña.
– se enfada Chloe.
- Para la siguiente será una niña – dice Ayden secándose las lagrimas.
yo pongo los ojos en blanco.
Salimos de allí y vamos al hotel donde esta Amelie y Sophie.
- Es un niño – grita Ayden emocionado.
- Que bien voy a tener un nieto. – dice Amelie mientras me da un beso.
- Bueno yo os tengo que dejar que tengo que trabajar. – les digo.
- Como a trabajar, estas embarazada – lo dice Ayden enfadado.
- Tu lo has dicho estoy embarazada, no enferma. Nosotros tendremos que hablar, tenemos una conversación a medias.
- ¿A que hora sales?- pregunta Ayden
- Alas cinco, si todo va bien.
- ¿Te recojo y hablamos? – me mira triste, su mirada azul se ve cansada y triste.
- Solo si te afeitas primero – le digo sonriendo.
- ¿Patri, puedo quedarme contigo esta noche? – pregunta Chloe.
- No esta noche no, papi y Patri tienen que hablar – dice Amelie.
Es verdad tenemos que hablar, pero tengo muchas ganas de estar con Chloe, le miro su carita triste y le prometo llevármela mañana, será Sábado y tengo todo el día para ella.
Llegando a la oficina, mi compañera me recibe, sabían que hoy tenia cita y por eso llegaría mas tarde.
- Es niña, dime que es niña – dice ella.
- Siento quitártela las ilusiones, es un niño. – digo yo
- Que bien un niño, para enseñarle a jugar al futbol – salta Pedro que llega por detrás – ¿le pondrás Pedro no? – pregunta burlón.
- No creo que al padre le haga gracia ese nombre – le digo yo burlándome también.
- Bueno a este paso el padre no se entera que es padre hasta que este casado. – me dice mientras vamos caminando hasta su oficina.
- Pues, resulta que ya sabe. Hoy lo he visto y me acompaño a mi eco.
- No me digas que volverás con el peque, te ha hecho mucho daño.
- Gracias por preocuparte Pedro, pero eso ya son cosas mias – le contesto.
No había mucho trabajo, así que alas cinco estoy saliendo por la puerta, Ayden está allí esperando, tiene otro aspecto, se ha afeitado y su mirada azul ya no está tan triste. Pedro me ve subirme a su coche y le veo enfandarse.
- Hola mi amor. – me dice Ayden. – ¿ a tu casa y hablamos allí?
- No a mi casa no. – se que si vamos allí, por mas daño que me ha hecho, terminaremos por no hablar, el embarazo me tiene las hormonas revolucionadas y desde que lo vi solo tengo ganas de que me ponga contra la pared como antes.
- Bueno, al parque entonces.
Nos bajamos en un parque y vamos caminando. Ayden me mira y va a empezar a hablarme, pero lo corto.
- ¿La duda más grande que tengo es, porque Chloe, porque la dejaste abandonada, porque la ignoraste, porque dejaste de llamarla, sabes cuánto ha sufrido pensando en ti? Ella no tenia culpa es tu hija y la dejaste allí con tu madre sin preocuparte.
- Lo se, lloraba todas las noches, por ella y por ti – me dice mirándome triste. – Chloe desde que te conoce solo quiere que la duermas, que le cuentes un cuento.
- Si el de buenas noches.
- Ese, esa mañana me levante temprano y abrí mi e-mail, Chloe había llorado toda la noche preguntando por ti y la deje dormir. Al abrir mi e-mail me encontré esa foto, tu besando a Pedro, solo ponía mira lo que hace tu novia mientras tu no estas, llame a Sandrine y me dijo que ustedes salieron juntos y se metieron en un hotel, me volví loco empecé a romper todo Chloe se levanto asustada y solo te llamaba a ti, solo quería verte, me tranquilice y esperaba que ella no me volviera a preguntar por ti, pero volvió a hacerlo a los diez minutos, me cegué, no quería que mi princesa pensara en alguien que no nos quería. Así que la deje allí con mi madre. Esa noche volví a llamar y me volvió a nombrarte, me dolía tanto solo escuchar tu nombre, que me emborraché. Pase días solo bebía y lloraba por ustedes. – se le cae una lagrima, y yo le doy un beso en la mejilla.
El se gira y me besa, no me aparto lo necesito tanto como el a mí, empieza a hacer mucho frio y terminamos yendo para mi casa a terminar de hablar.
Entramos en mi casa y me vuelve a besar, me besa en el cuello y me excita, como siempre, pero hay que seguir hablando y lo aparto.
- Deberíamos seguir hablando. – le digo – Porque no me hablaste, porque no me gritaste, me pediste explicaciones.
- Tenia una foto, Sandrine enveneno mi cabeza, y si ahora se que debería haberte llamado, y pague las consecuencias de ello.
Me mira a los ojos, y esa mirada vuelve a estremecerme, me siento encima de el y le beso, un beso desesperado, y demuestra que nos echamos de menos mutuamente.
Me desabrocha el pantalón, y yo el de el, su erección se siente por encima, me quito mi pantalón y mis braguitas y el solo se baja el suyo, nos tenemos tantas ganas que ni perdemos el tiempo en mas me pongo encima de el y me clavo en su pene.
- Cuidado no vayas a hacerte daño, estas embarazada recuerda.
- Te echaba tanto de menos – le digo gimiendo.
Ayden me coge en brazos, porque me ha tenido que frenar muchas veces, me recuesta en el sillón y me penetra lentamente, tiene miedo de hacerle daño al bebe, y yo solo tengo ganas de él. Terminamos con un te quiero mutuo.
Ayden le habla a mi barriga, y por primera vez mi bebe se mueve.
- Mira, se ha movido. – le digo alegre.
Ayden me toca la barriga y se vuelve a mover, se emociona, esa noche hacemos el amor dos veces más.
Al día siguiente recogemos a Chloe como prometimos, Amelie quiere volver a Paris al día siguiente, e intentamos convencerla de que nos deje la niña, ella se niega en un principio, pero al final cede siempre y cuando la matriculemos enseguida en la escuela