BOSTON Braxton sintió que alguien golpeó a su puerta. Ese día había sido un poco emocionante para él en la casa de su hija, dónde vivía también Tammy. Últimamente su vida se había convertido en una montaña rusa de emociones. Cuando abrió la puerta y lo vió se quedó helado. Ahora podía entender el shock inicial de Tammy. Era como mirarse en un maldito espejo. Ambos hombres se midieron con la mirada de manera exhaustiva. Uno vestía traje formal, el otro jean y camiseta. Pero ahí terminaban las diferencias. El cabello, aunque cortado diferente era el mismo. Los mismos ojos y facciones. La constitución casi calcada. Era impresionante. Bruno había decidido que no podía quedarse esperando y exigió ir hasta la casa de Braxton. Frank lo esperaba en el vehículo, igual él iba armado y podía

