Tammy y Nico estaban discutiendo en la oficina de la mansión de Nico. —¡No puedes llevártela! —Puedo y lo haré, aparte Ema no es una "cosa" para llevar y traer, pareces olvidarte de ese pequeño detalle para variar.— le respondió ella con sarcasmo marcado. —¡Pero está embarazada de mí hijo!— protestó él. —Mejor ni me lo recuerdes. Voy a llevarla conmigo cuando le den el alta y punto, hoy se lo comunicaré. Si ella quiere volver contigo, es su prerrogativa, no la puedo obligar a venir conmigo pero la daré la oportunidad de elegir y que ella decida — completó con voz firme Tammy, alzando su barbilla. Antes de que ella saliera de la oficina él dijo, —¿Porqué te preocupas tanto por ella? Ni siquiera es tu hija... Tammy volteó, su mirada era afilada y endureció su mandíbula. —Porque algui

