Nico mismo los había recibido en la puerta y los guió hasta el salón comedor sin decir ni una palabra, donde una Ema con cara seria los esperaba sentada. Su esposo se sentó a su lado y ellos enfrente. Tammy no podía disimular cierta emoción, aunque Braxton se mostraba más cauteloso. — Supongo que se preguntarán qué hacen aquí...— dijo Ema y parecía más madura. Tenía cierto aplomo que antes no era tan notorio. A pesar de la intriga del momento Tammy, como madre, no pudo evitar sentirse más orgullosa por la forma en que su hija estaba llevándolo. — Si, honestamente lo hacemos — fue Braxton quien respondió y miró a Ema de frente y fijamente, uniendo sus propias manos sobre la mesa, por delante, sobre la superficie pulida de madera. — Bueno...creo que nos debíamos una estemmm reunión fa

