Momentos después Perla y Derek entran a un hermoso restaurante y le asignan la mesa más bella y mejor ubicada, ella está fascinada con el lugar y aún más con la atención, lo que la molestó un poco es que Derek aún se veía molesto. —Este lugar es muy hermoso y acogedor, me gusta. —"A mí me gustas tú". —No me gusta la expresión de tu mirada, es como si aún estás molesto. —¿Será por qué si estoy molesto? Me quedé con las ganas de romperle la cara a ese desgraciado. Como se atreve siquiera a mirarte. —Después de lo que le dijiste, estoy segura de que se mantendrá alejado, pero no me trajiste a este lugar para hablarme de Carlos, ¿O sí?. —Tienes razón, no vale la pena regalarle el día a ese imbécil. Ellos piden el almuerzo y tratan de olvidar lo sucedido, para solo relajarse y dis

