Él Sr. Daniel sale camino a su casa decidido a querer acomodar sus ideas para poder dar el siguiente paso, cuando llega lo recibe su esposa que le espera en el recibidor de la casa. —Daniel, ¿Dónde has estado? Te ves pálido, ven siéntate ¿Te ha pasado algo? - Lo interroga su esposa desesperada al verlo. —Solo quiero dormir, necesito algo para el dolor de cabeza, haz que lo lleven a mi habitación, me daré un baño. —No piensas decirme qué sucede. —No sucede nada mujer, estoy bien y no deseo hablar. Así, Daniel deja hablando sola a su esposa y se retira a su habitación sin volver a pronunciar palabra. ••• —Noté a mi padre muy desesperado, ¿piensas que fue buena idea haberle informado sin aún tener todo listo?. —Derek, tu padre no es un niño, él sabrá manejar la situación, lo

