Kevin le hizo una llamada a su madre, y salió de la empresa un poco desalentado, ya que tenía muchos pensamientos cruzados. En unos minutos estaba en aquel hospital. —Hijo mío, pensé que estabas fuera del país, es un gusto verte. —Amada madre, vine porque necesito un abrazo, ya no me acostumbro a estar fuera por tanto tiempo. —¿Sabes por qué estamos aquí? —Perla y Derek me dieron la noticia. ¿Dónde están? —La niña está en observación, pero la podemos ver a través de aquel cristal. Él se acerca, sentía miedo, dolor, rabia, se cuestionaba de miles de maneras por su mal proceder, cuando se choca con esos ojitos tiernos que se colgaron de su corazón, arrebatando un mar de lágrimas que no pudo contener, se repetía para sí mismo, eres un idiota una y otra vez, solo quería que el tiem

